Lo interceptaron con fusiles, se lo llevaron y quemaron su camioneta: diez días sin rastro del empresario Luis Fernando Quiroz


El reconocido empresario del sector de la construcción, desapareció cuando viajaba desde Medellín hacia Doradal para concretar la compra de un terreno. Según la información conocida por sus familiares, hombres armados con fusiles habrían interceptado su camioneta y se lo llevaron por la fuerza. El vehículo apareció después completamente calcinado en una trocha de Cimitarra, Santander.

De Luis Fernando Quiroz Muñoz quedó una camioneta reducida prácticamente a cenizas y una familia que lleva diez días esperando una noticia que permita saber si está vivo y dónde lo tienen.

El empresario de 56 años salió de su vivienda en Medellín para realizar un viaje de negocios y jamás llegó a su destino. Lo que debía terminar con la negociación de un terreno se convirtió en un presunto secuestro que ahora mantiene trabajando a los organismos de seguridad entre Antioquia y Santander.

La hipótesis conocida hasta el momento resulta aterradora: hombres armados con fusiles habrían interceptado el vehículo en plena carretera, sometieron al constructor y tomaron el control de la camioneta. Después lo llevaron hacia un rumbo completamente diferente al que tenía previsto y el vehículo terminó incendiado en una zona rural.

Luis Fernando sigue desaparecido.

Salió de Medellín para cerrar un negocio

Todo comenzó durante la mañana del viernes 24 de julio. Quiroz Muñoz salió de su vivienda ubicada en el barrio La Castellana, en la comuna Laureles-Estadio de Medellín.

El empresario tenía previsto desplazarse hasta el corregimiento de Doradal, jurisdicción de Puerto Triunfo, Antioquia. De acuerdo con la información suministrada por personas de su entorno, el motivo del viaje era estrictamente comercial: pretendía concretar la compra de un terreno.

Durante el recorrido ocurrió algo que inmediatamente encendió las alarmas entre sus familiares. La comunicación con Luis Fernando se perdió y las horas comenzaron a pasar sin que apareciera una explicación para su silencio.

El empresario tampoco llegó al lugar donde tenía previsto realizar la negociación.

A partir de ese momento comenzó una búsqueda desesperada que terminaría entregando una pista mucho más preocupante de lo esperado.

Hombres con fusiles habrían cerrado su camino

Según la versión conocida por familiares y allegados, en algún punto del recorrido la camioneta habría sido interceptada por varios hombres que portaban armas de largo alcance.

Los desconocidos habrían obligado al empresario a permanecer dentro del vehículo y posteriormente tomaron el control del automotor. Desde ese instante, Quiroz Muñoz quedó a merced de sus presuntos captores.

La forma como presuntamente ocurrió la interceptación llevó a que el posible secuestro tomara fuerza como una de las principales líneas de investigación. Los organismos de seguridad buscan establecer cuántas personas participaron, en qué lugar exacto ocurrió el abordaje y si los responsables conocían previamente los movimientos del empresario.

También se intenta determinar si el viaje para adquirir el terreno tenía alguna relación con lo ocurrido o si los responsables aprovecharon el desplazamiento para ejecutar el secuestro.

La camioneta apareció convertida en cenizas

La búsqueda tuvo un giro cuando el sistema de posicionamiento GPS de la camioneta permitió seguir parte del recorrido que realizó el vehículo después de la desaparición.

La señal llevó a los investigadores lejos del destino que Luis Fernando tenía inicialmente previsto.

La camioneta terminó en una trocha del municipio de Cimitarra, Santander, aproximadamente a tres horas de Doradal. Cuando las autoridades llegaron hasta el punto encontraron una escena que aumentó la preocupación: el vehículo había sido incendiado y estaba completamente destruido.

Todo indica, de acuerdo con la información conocida hasta ahora, que quienes se llevaron al empresario condujeron la camioneta hasta esa zona rural y posteriormente le prendieron fuego antes de abandonar el lugar.

La destrucción del automotor también es materia de investigación. Una de las posibilidades que deberá establecerse es si el incendio buscaba eliminar rastros que pudieran conducir hacia los responsables o aportar información sobre lo ocurrido dentro del vehículo.

Diez días sin saber dónde está

Mientras avanzan las investigaciones, el interrogante más doloroso continúa intacto: ¿dónde está Luis Fernando Quiroz?

Han transcurrido diez días desde que se reportó su desaparición y hasta ahora la camioneta calcinada representa una de las principales evidencias materiales con las que cuentan los investigadores para reconstruir lo ocurrido.

Los organismos de seguridad concentran parte de sus esfuerzos en Cimitarra y sus alrededores. El análisis de las rutas de ingreso y salida de la zona podría resultar determinante para establecer hacia dónde se desplazaron los hombres después de abandonar el vehículo.

También se busca reconstruir cada movimiento realizado por Quiroz Muñoz antes de salir de Medellín, las personas con las que tuvo contacto y las circunstancias alrededor del negocio que pretendía concretar en Doradal.

Una familia espera una respuesta

El caso mantiene en incertidumbre a los familiares y allegados del empresario. La preocupación aumentó considerablemente después de conocerse las condiciones en las que apareció la camioneta.

La principal prioridad de las autoridades es establecer el paradero del constructor y determinar quiénes participaron en su desaparición. Hasta el momento, con la información disponible, se desconoce públicamente si los responsables han establecido comunicación con la familia o si existe alguna exigencia económica relacionada con el presunto secuestro.

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Luis Fernando salió de su casa para comprar un terreno. Nunca llegó. Su camioneta terminó quemada en una trocha a kilómetros de su destino y diez días después nadie ha podido explicar públicamente dónde está.

Ahora las autoridades tienen una carrera contra el tiempo: reconstruir el recorrido de los hombres armados, identificar a los responsables y, sobre todo, encontrar al empresario antes de que su desaparición tenga un desenlace todavía más grave.


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