Lo acribillaron frente a su esposa: investigan si la orden del ataque salió desde una celda de la prisión donde trabajaba


El dragoneante del INPEC adscrito a la cárcel de Villahermosa, fue asesinado en un ataque sicarial en Cali mientras se encontraba junto a su esposa, quien resultó herida. Las autoridades investigan si el homicidio tendría relación con la disputa de estructuras criminales por el control de las rentas ilegales al interior del centro penitenciario.

Las balas acabaron con la vida de un funcionario del INPEC y dejaron abierta una investigación que apunta hacia una de las cárceles más conflictivas del país. Alexander Mejía Cuéllar fue asesinado la noche del viernes 24 de julio cuando compartía con su esposa en el barrio Nueva Floresta, en Cali. Mientras la mujer sobrevivió al atentado con heridas leves, los investigadores intentan establecer si el crimen fue una represalia relacionada con la guerra que libran organizaciones delincuenciales por el control de las economías ilegales dentro de la cárcel de Villahermosa.

El atentado se registró en la carrera 26 con calle 49, en la comuna 12 de Cali. De acuerdo con la información preliminar, varios hombres armados interceptaron al dragoneante y abrieron fuego en repetidas ocasiones, impactándolo antes de que pudiera reaccionar.

Alexander Mejía Cuéllar murió en el lugar debido a la gravedad de las heridas. Su esposa, quien lo acompañaba en ese momento, también fue alcanzada por los disparos y sufrió lesiones leves. La mujer fue trasladada a la Clínica Colombia, donde recibió atención médica y permanece fuera de peligro.

La guerra por Villahermosa entra en escena

La trayectoria de la víctima dentro del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) convirtió el caso en una prioridad para los organismos de investigación. Mejía Cuéllar estaba asignado a la cárcel de Villahermosa, un penal que desde hace tiempo aparece en el radar de las autoridades por las disputas entre estructuras criminales.

Las primeras indagaciones buscan establecer si el asesinato tiene alguna relación con la confrontación que sostendrían varias ‘oficinas de cobro’ por el control de las rentas ilegales que se mueven dentro y fuera del establecimiento penitenciario, especialmente las actividades vinculadas al Patio 4.

Aunque esa hipótesis gana fuerza, las autoridades aclararon que todavía no existe evidencia suficiente para confirmar que ese haya sido el móvil del crimen.

La investigación busca responder quién dio la orden

Los investigadores adelantan la revisión de cámaras de seguridad, entrevistas a testigos y labores de inteligencia para reconstruir los movimientos de los sicarios y determinar quiénes participaron en el ataque.

Además del recorrido de los responsables, las pesquisas están concentradas en establecer si las funciones que desempeñaba el dragoneante dentro de Villahermosa pudieron convertirlo en un objetivo de organizaciones criminales con intereses dentro del sistema penitenciario.

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Un nuevo golpe contra el INPEC

El asesinato de Alexander Mejía Cuéllar vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos que enfrentan los funcionarios penitenciarios en Colombia, especialmente aquellos que trabajan en cárceles donde las estructuras delincuenciales mantienen una fuerte influencia sobre negocios ilícitos.

Mientras la investigación avanza para identificar a los autores materiales e intelectuales del atentado, la muerte del dragoneante deja al descubierto que la violencia asociada a las disputas criminales puede trascender los muros de una prisión y cobrar vidas incluso fuera de ella.


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