La guarida de ‘Bendito Menor’: así era la casa en Riohacha donde se escondía con ‘La Bebecita’ y solo dos escoltas


Un video divulgado por las autoridades permitió conocer detalles del inmueble donde terminó la persecución contra Naín Pérez Toncel. Lejos de permanecer en un campamento apartado y rodeado por decenas de hombres armados, el señalado cabecilla estaba oculto en una amplia vivienda de un sector urbano de Riohacha, cerca del aeropuerto, acompañado únicamente por su pareja y dos hombres de seguridad. La discreción habría sido parte de la estrategia para pasar inadvertido entre los vecinos.

Naín Pérez Toncel estaba siendo buscado por cielo y tierra, pero su escondite estaba en plena ciudad. El hombre que durante meses fue rastreado por los organismos de inteligencia terminó localizado dentro de una amplia vivienda de Riohacha, donde permanecía junto a su pareja sentimental y un reducido esquema de seguridad.

Las primeras imágenes divulgadas después del operativo permiten conocer cómo era el refugio donde pasó sus últimas horas alias ‘Bendito Menor’. El inmueble estaba lejos de la imagen de un campamento clandestino en medio del monte: se trataba de una casa ubicada en la zona urbana de la capital de La Guajira, relativamente cerca del aeropuerto Almirante Padilla.

Allí llegaron durante la madrugada hombres élite de investigación criminal después de un trabajo de inteligencia que contó, según la información conocida, con apoyo estadounidense. La operación sorprendió a Pérez Toncel junto a Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, y dos hombres que conformaban su seguridad.

Los cuatro murieron durante la intervención.

Una casa amplia en medio de Riohacha

El video conocido después de la operación muestra parte de la estructura que durante algún tiempo habría servido como escondite de ‘Bendito Menor’. Se aprecia un inmueble amplio, con diferentes espacios y condiciones suficientes para permanecer allí sin necesidad de mantener una exposición constante hacia el exterior.

Su ubicación resulta quizás el detalle más llamativo.

Mientras la búsqueda contra Naín se intensificaba y podía suponerse que permanecía refugiado en zonas rurales de difícil acceso, el señalado cabecilla había optado por esconderse dentro de Riohacha. Estaba en un barrio de la ciudad y relativamente cerca de uno de sus puntos de mayor movimiento: el aeropuerto.

La estrategia aparentemente era mezclarse con la cotidianidad urbana y evitar movimientos que despertaran sospechas.

Solo dos hombres protegían a uno de los más buscados

Otro detalle llamó particularmente la atención de los investigadores: Naín estaba acompañado solamente por dos hombres que cumplían labores de seguridad.

Para un objetivo de su importancia, perseguido intensamente por la Fuerza Pública y sobre quien llegó a ofrecerse una millonaria recompensa, podría esperarse un dispositivo de protección mucho más numeroso.

Pero tener una tropa de hombres armados entrando y saliendo de una vivienda habría podido convertirse precisamente en la señal que delatara su presencia.

La hipótesis es que el pequeño esquema respondía a una necesidad de discreción. Dos escoltas podían controlar el entorno inmediato y protegerlo sin generar el movimiento que produciría la presencia permanente de una estructura armada más grande dentro de un vecindario.

Paradójicamente, el hombre al que se le atribuía capacidad para dirigir hombres armados terminó pasando sus últimas horas protegido por apenas dos de ellos.

‘La Bebecita’ seguía escondida con él

Dentro de la vivienda también estaba Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’.

Su presencia confirmó nuevamente que la joven continuaba junto a Pérez Toncel pese a la presión judicial y militar que existía alrededor de él. Rosa había sido capturada anteriormente y posteriormente recibió detención domiciliaria, pero terminó nuevamente junto a su pareja.

Las autoridades ya tenían información de que los dos permanecían unidos. Sin embargo, establecer el inmueble exacto donde se encontraban era indispensable para ejecutar la operación.

El seguimiento terminó llevando a los investigadores hasta esa casa.

La madrugada en que llegaron por Naín

Con la ubicación definida, comenzó la fase definitiva de la operación. Las unidades especializadas llegaron durante las primeras horas de este viernes buscando aprovechar el momento de mayor vulnerabilidad de quienes permanecían dentro.

Naín estaba descansando.

La presencia de su pareja y únicamente dos escoltas indicaría que se sentía suficientemente protegido dentro de aquel inmueble o que confiaba en que su bajo perfil impediría que las autoridades establecieran su ubicación.

El factor sorpresa terminó siendo determinante.

De acuerdo con las versiones conocidas sobre el procedimiento, durante la entrada de los uniformados se produjo una reacción armada. El operativo terminó con Pérez Toncel, ‘La Bebecita’ y los dos hombres de seguridad muertos.

En cuestión de minutos, la vivienda que había funcionado como refugio quedó convertida en escena judicial.

La casa quedó en manos de los investigadores

Después del enfrentamiento, personal especializado ingresó para realizar la inspección técnica del inmueble. Cada espacio comenzó a ser documentado y los elementos encontrados quedaron sometidos a los procedimientos de policía judicial.

Las imágenes conocidas muestran precisamente parte de ese trabajo posterior.

La inspección resulta clave porque la vivienda podría contener información mucho más valiosa que la relacionada exclusivamente con las últimas horas de Naín. Teléfonos, documentos, armas u otros elementos eventualmente encontrados deberán ser analizados para determinar si permiten reconstruir movimientos, contactos y actividades de quienes permanecían allí.

Será la investigación oficial la que establezca qué elementos fueron incautados y cuál es su importancia dentro de los procesos relacionados con Pérez Toncel.

Su escondite estaba donde menos ruido podía hacer

La casa también deja una pista sobre la manera como ‘Bendito Menor’ habría intentado sobrevivir al cerco que se estrechaba alrededor suyo.

Su protección parecía depender menos de una gran cantidad de hombres armados y más de pasar inadvertido. Una vivienda urbana, una pareja y apenas dos hombres de confianza podían llamar menos la atención que una caravana de vehículos o un campamento protegido por decenas de integrantes de la estructura.

Durante un tiempo funcionó.

Hasta que la inteligencia encontró la dirección.

Naín Pérez Toncel había pasado años apareciendo en redes sociales, exhibiendo armas y desafiando públicamente a las autoridades. Sus últimos días fueron distintos: permanecía oculto dentro de una casa en Riohacha, intentando reducir al mínimo los movimientos a su alrededor.

Lea aquí: Familia de ‘Bendito Menor’ bloquea batallón en Riohacha: Intentan impedir que trasladen su cuerpo a Barranquilla

La Fuerza Pública terminó llegando hasta la puerta.

El hombre que durante años quiso proyectar la imagen de estar rodeado de poder terminó localizado mientras descansaba en una vivienda urbana, acompañado por ‘La Bebecita’ y apenas dos escoltas. Allí se acabó su escondite y también su fuga.


¿Quieres pautar

con nosotros?