
La captura en Minca que desató fuerte choque entre comunidad y Fuerza Pública: bloqueos, denuncias y acusaciones de “falso positivo”
La detención de un hombre señalado por las autoridades como presunto colaborador de estructuras armadas generó protestas, bloqueos y un fuerte enfrentamiento de versiones con campesinos que lo defienden como cafetero y exigen su libertad.
El Gaula Militar capturó a Óscar Mario Martínez Sepúlveda durante un operativo en el corregimiento de Minca, asegurando que en su poder fue hallado material de guerra ilegal. Según el reporte oficial, también existen registros fotográficos en los que el detenido aparece con armas y equipo táctico, lo que refuerza, para las autoridades, su presunta vinculación con estructuras armadas ilegales que operan en la Sierra Nevada.
El procedimiento fue presentado como un resultado positivo dentro de la ofensiva contra grupos ilegales.
Pero la reacción en la comunidad fue inmediata y opuesta.
La comunidad se levanta y bloquea la vía
Días después de la captura, campesinos y líderes del corregimiento salieron a la vía Mamatoco y bloquearon el paso vehicular.
La protesta no solo fue por la detención. Fue contra lo que consideran un patrón de abusos en medio de los operativos del GAULA y la Fuerza Pública en la zona rural.
Los manifestantes denunciaron hostigamientos, amenazas y procedimientos que, según ellos, están afectando directamente a la población civil.
El bloqueo paralizó la movilidad en la Troncal del Caribe en Santa Marta, mientras aumentaba la tensión entre los habitantes y las autoridades.
“Es un cafetero, no un delincuente”
La defensa de la comunidad es clara. Aseguran que Óscar Mario Martínez Sepúlveda es un campesino reconocido en la zona, dedicado al cultivo de café, inscrito en organizaciones cafeteras y sin antecedentes que lo vinculen con actividades criminales.
Insisten en que su captura no corresponde a la realidad del territorio y que el perfil presentado por las autoridades no coincide con el hombre que ellos conocen desde hace años.
En medio de la indignación, varios líderes calificaron el caso como un posible “falso positivo” y exigieron su liberación inmediata.
Autoridades mantienen la versión
Pese a la presión social, la Fuerza Pública no ha cambiado su postura.
Sostiene que el material incautado es ilegal y que existen elementos suficientes para avanzar en las investigaciones sobre una posible relación del capturado con estructuras criminales que operan en la región.
Para las autoridades, se trata de un golpe contra la ilegalidad. Para la comunidad, de una captura injusta.
Un territorio en medio de la confrontación
El caso volvió a evidenciar la fractura entre las operaciones de seguridad y la percepción de las comunidades rurales en la Sierra Nevada.
Mientras el Estado intensifica su ofensiva contra grupos armados, los campesinos denuncian que están quedando en medio de los procedimientos.
La vía ya fue habilitada, pero el ambiente sigue cargado.
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La captura de un hombre terminó convirtiéndose en un nuevo foco de tensión en Minca, donde hoy no solo se discute un procedimiento, sino la confianza entre la Fuerza Pública y la gente que habita el territorio.
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