Familia de joven que atacó a policía y fue abatido pide justicia: “podían arrestarlo, no quitarle la vida”


La madre y la hermana de Michael Felipe Santos reconocieron que el joven llegó armado con un cuchillo al CAI de Galán y que un policía resultó herido durante el enfrentamiento. Sin embargo, cuestionaron el desenlace y aseguraron que el uniformado pudo intentar reducirlo y capturarlo. La familia también reveló que Michael tenía antecedentes relacionados con su salud mental y había recibido tratamiento médico.

Michael Felipe Santos llegó con un cuchillo al CAI de Galán, se enfrentó a un policía, lo hirió y terminó muerto por disparos del uniformado. Su familia reconoce la gravedad de lo ocurrido, pero ahora rompe el silencio para plantear una pregunta que aumenta la controversia alrededor del caso: ¿era necesario matarlo para detenerlo?

La madre y la hermana del joven hablaron públicamente sobre los últimos minutos de Michael y aseguraron que, desde su perspectiva, el procedimiento pudo terminar de otra manera. No buscan desconocer que estaba armado ni el riesgo que representaba la situación. Su cuestionamiento apunta directamente a la reacción que terminó con su muerte.

“Podía haberlo cogido, arrestado”

Leidy Santos, hermana de Michael, cuestionó la actuación del uniformado y aseguró que, al observar lo sucedido, considera que existían otras posibilidades para controlar al joven antes de utilizar el arma de fuego.

“¿En un momento de ira? No sé por qué él tomó esa decisión, esa venganza, pero no era para haberle quitado la vida. Ahí se ve que corre despacio, podía haberlo cogido, arrestado, haber averiguado quién era, por qué hacía eso”, manifestó.

La declaración de la familia se conoce después del violento episodio ocurrido en el CAI de Galán, donde Michael protagonizó un enfrentamiento con un integrante de la Policía. Según la información conocida, el joven llevaba un cuchillo y durante el forcejeo el uniformado resultó herido. El policía reaccionó utilizando su arma de dotación y Michael terminó abatido.

Ese punto es reconocido por sus propios familiares. La discusión que plantean ahora gira alrededor de si el uso del arma era la única alternativa disponible frente a la amenaza.

La familia revela los problemas que atravesaba Michael

Tras la muerte también salió a la luz una situación que, según sus familiares, hacía parte de la vida de Michael desde antes del episodio en el CAI. Su madre y su hermana aseguraron que el joven tenía antecedentes relacionados con su salud mental y había estado bajo tratamiento médico.

Leidy explicó que Michael recibía medicamentos y que, en determinado momento, estos habrían sido suspendidos por decisión de los profesionales encargados de atenderlo. Para la familia, ese antecedente resulta clave a la hora de intentar entender qué pudo llevarlo a actuar de esa manera.

Sus allegados tampoco aseguran conocer con certeza qué detonó la reacción del joven. La propia hermana admite que desconoce qué ocurrió por su cabeza antes de dirigirse al CAI armado con el cuchillo.

Un policía herido y una familia que exige respuestas

El caso deja dos hechos que ahora deberán ser reconstruidos con detalle: un policía resultó herido durante el ataque y Michael Felipe Santos perdió la vida por los disparos realizados en medio de la confrontación.

La familia insiste en que el comportamiento del joven debía ser controlado y posteriormente investigado, pero considera que su muerte pudo evitarse. Por eso pide que se establezca con claridad cómo ocurrió la confrontación, qué nivel de amenaza enfrentó el uniformado y si existía alguna posibilidad real de reducir a Michael sin dispararle.

Mientras las autoridades avanzan en el esclarecimiento del episodio, la madre y la hermana de Michael decidieron contar la parte de una historia que hasta ahora permanecía en silencio: la de un joven que, según ellas, atravesaba dificultades relacionadas con su salud mental y cuya conducta aquella vez terminó poniendo en peligro a un policía y llevándolo directamente a la muerte.


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