Embarazada transfirió por error el dinero de su cesárea a una taquería y terminó amenazada cuando pidió que se lo devolvieran


La mujer, que estaba en la semana 36 de embarazo, envió por equivocación el dinero destinado al nacimiento de su hijo a la cuenta de un negocio de comida. El local se negó a devolver los fondos y, según la denuncia, respondió con amenazas cuando la familia intentó recuperarlos.

Lo que debía ser una simple transferencia para retirar el dinero de la cesárea terminó convertido en una pesadilla. Pau Sandoval, embarazada de 36 semanas, perdió los ahorros destinados al nacimiento de su bebé tras equivocarse al enviar una transferencia electrónica desde su celular. El dinero terminó en la cuenta bancaria de una taquería y, desde entonces, comenzó una lucha desesperada para intentar recuperarlo.

La mujer hizo el movimiento desde una sucursal bancaria, con afán y confiando en que el dinero llegaría a otra cuenta propia. Pero en medio del procedimiento eligió por error un contacto guardado en su teléfono: el de un negocio de comida donde había cenado tiempo atrás junto a su familia.

Cuando llegó a la ventanilla para retirar el efectivo, le dijeron que su cuenta estaba vacía.

El dinero de la cesárea desapareció

Pau Sandoval había reunido esos recursos para cubrir gastos médicos relacionados con el nacimiento de su hijo. Según relató, el objetivo era mover el dinero desde una tarjeta de Nu hacia otra cuenta bancaria personal para retirarlo directamente en Banorte.

Mientras hacía la operación desde el celular dentro del banco, seleccionó accidentalmente el registro de la taquería, guardado desde una cena familiar realizada un 24 de diciembre.

La equivocación solamente quedó en evidencia cuando el cajero le informó que no tenía fondos suficientes para realizar el retiro.

La futura madre reaccionó de inmediato. Hizo llamadas, envió correos electrónicos y pidió ayuda al banco para revertir la operación.

La respuesta terminó empeorando la angustia.

“El banco dijo que dependía de la buena fe”

La institución financiera le explicó que el movimiento ya había sido aprobado y que legalmente no podían devolverle el dinero. La única opción era que las personas que recibieron los fondos aceptaran regresarlos voluntariamente.

Pau Sandoval quedó atrapada entre la desesperación y la impotencia.

Debido a su avanzado estado de embarazo y porque vive en Guadalajara, no podía viajar personalmente hasta el Estado de México para enfrentar la situación. Por eso, un cuñado acudió en representación de la familia hasta el negocio ubicado en la Avenida Hacienda Xalpa 391, en Cuautitlán Izcalli.

La intención era explicar el error y pedir la devolución del dinero destinado a la cesárea. Pero la respuesta fue completamente distinta.

El reclamo terminó entre amenazas

Según la denuncia, las personas encargadas del establecimiento negaron cualquier responsabilidad y aseguraron desconocer al titular de la cuenta bancaria.

Incluso afirmaron que en el local ni siquiera manejaban pagos por transferencias electrónicas.

La discusión subió rápidamente de tono.

El familiar de la mujer aseguró que los empleados reaccionaron de manera agresiva y comenzaron a amenazarlo físicamente, obligándolo a retirarse del lugar para evitar una confrontación mayor.

Mientras tanto, Pau Sandoval seguía enfrentando la incertidumbre de cómo cubrir los gastos médicos para el nacimiento de su hijo.

“Acepto mi error, pero se quedaron con el dinero”

La afectada reconoció públicamente que la equivocación ocurrió por un descuido suyo al momento de realizar la transferencia.

Sin embargo, cuestionó que las personas que recibieron el dinero decidieran quedarse con recursos destinados a una urgencia médica y al nacimiento de un bebé.

Con el paso de los días, la situación jamás se resolvió.

Tiempo después del parto, la mujer confirmó que el establecimiento nunca devolvió el dinero.

El caso explotó en redes y apareció el SAT

La historia comenzó a circular en comunidades virtuales y generó indignación entre cientos de usuarios, especialmente por la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la afectada.

Algunas personas sugirieron llevar el caso ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que el negocio tuviera que justificar el ingreso extraordinario recibido en su contabilidad.

Hasta ahora, el dinero sigue sin aparecer.

Lea aquí: Exfutbolista colombiano que lideraba una red de narcotráfico es enviado a prisión tras torturar, decapitar y quemar a su amigo

Mientras una madre intentaba reunir los recursos para traer al mundo a su hijo, un error en la pantalla de un celular terminó dejándola sin los ahorros de la cesárea y enfrentando una pelea que, según denuncia, terminó marcada por amenazas, indiferencia y silencio.


¿Quieres pautar

con nosotros?