Diez años después, un gobernador volvió a la Asamblea: Margarita Guerra sella una nueva etapa de diálogo político en el Magdalena


La gobernadora del Magdalena instaló personalmente las sesiones ordinarias de la Asamblea Departamental, un hecho que no ocurría desde hace una década. Su presencia fue interpretada como una señal de acercamiento con la corporación y de respaldo a una agenda conjunta para impulsar proyectos de infraestructura, educación y desarrollo social.

Durante años, la relación entre la Gobernación del Magdalena y la Asamblea Departamental estuvo marcada por la distancia política, los desacuerdos y las tensiones institucionales. Ahora, ese panorama pareció cambiar.

Margarita Guerra se convirtió en la primera gobernadora en una década en asistir personalmente a la instalación de las sesiones ordinarias de la Asamblea del Magdalena, enviando un mensaje de cercanía, diálogo y trabajo articulado con los diputados.

La escena tuvo una carga simbólica especial. Guerra regresó al recinto donde hasta octubre del año pasado ocupaba una curul como diputada. Esta vez volvió como máxima autoridad del departamento.

Del recinto de diputada al despacho de gobernadora

La mandataria reconoció el significado de regresar a la corporación desde una posición diferente.

Recordó que durante años compartió espacio con varios de los diputados que hoy integran la Duma y aseguró que su propósito es mantener una relación institucional que permita sacar adelante iniciativas para el desarrollo del Magdalena.

«Hoy tengo la posibilidad de volver y llegar a este recinto como gobernadora del departamento del Magdalena para seguir trabajando de la mano en pro de todos los magdalenenses«, expresó.

La gobernadora insistió en que las diferencias políticas deben quedar a un lado cuando se trata de impulsar proyectos que beneficien a las comunidades.

Infraestructura, educación y vías en la agenda

Durante su intervención, Guerra aprovechó para mencionar algunos de los proyectos que espera desarrollar con el respaldo de la Asamblea.

Entre ellos destacó iniciativas de infraestructura, mejoramiento vial y fortalecimiento de la educación superior en distintas zonas del departamento.

La mandataria señaló que avanzan propuestas para conectar territorios históricamente rezagados y mejorar las condiciones de movilidad entre municipios.

También insistió en la necesidad de seguir cerrando brechas sociales y ampliar las oportunidades para los jóvenes mediante el acceso a la educación y al empleo.

«Estamos haciendo un gobierno cercano a la gente, un gobierno de la mano con cada uno de los magdalenenses, un gobierno donde las brechas se están cerrando«, afirmó.

Una mayoría dispuesta a acompañar el plan de desarrollo

La presencia de la gobernadora fue recibida con mensajes de respaldo por parte de varios diputados.

La diputada Linda Luz Cabarcas destacó la voluntad de diálogo mostrada por la mandataria y aseguró que la corporación mantiene el compromiso de respaldar la ejecución del Plan de Desarrollo aprobado por unanimidad.

Según recordó, los 13 diputados votaron favorablemente la hoja de ruta presentada por el gobierno departamental, una señal que hoy facilita la construcción de consensos alrededor de los proyectos estratégicos para el Magdalena.

«Creemos en ese plan de desarrollo que usted planteó para abarcar las problemáticas que hoy tiene el departamento», manifestó la diputada.

El mensaje político detrás de la visita

Más allá del protocolo, la presencia de Margarita Guerra en la Asamblea dejó una lectura política evidente.

La gobernadora busca construir una relación menos confrontacional con la corporación y generar las condiciones necesarias para que los proyectos de su administración avancen con mayor rapidez.

La imagen de una mandataria sentada nuevamente en las curules donde ejerció como diputada envió un mensaje de confianza hacia los miembros de la Asamblea y de reconocimiento al papel que desempeñan dentro de la estructura institucional del departamento.

Un nuevo ambiente en la política del Magdalena

La jornada terminó con discursos de unidad, llamados al trabajo conjunto y el compromiso de mantener abiertos los canales de comunicación entre la Gobernación y la Asamblea.

Después de diez años sin que un gobernador acudiera personalmente a instalar las sesiones ordinarias, la presencia de Margarita Guerra marcó un hecho político que muchos interpretan como el inicio de una etapa distinta en la relación entre ambos poderes.

Lea aquí: Petro propone recortar cultivos de Banano en Magdalena para llevar agua a la gente

Ahora la expectativa está puesta en que ese ambiente de entendimiento se traduzca en obras, inversiones y soluciones concretas para los problemas que siguen afectando a miles de habitantes del Magdalena.


¿Quieres pautar

con nosotros?