
“Detrás del ministro hay un padre”: Jaime Andrés Silva admite que viajó a Santa Marta para reencontrarse con su familia
El ministro de Vivienda reconoció que estuvo en Santa Marta en medio de la emergencia provocada por el terremoto, pero rechazó las versiones que hablaban de vacaciones o abandono de sus funciones. Explicó que aprovechó un breve espacio para encontrarse con su esposa e hijas y defendió que ejercer un cargo público tampoco puede significar destruir la vida familiar.
Jaime Andrés Silva sí viajó a Santa Marta. El ministro de Vivienda lo reconoció después de que videos e imágenes de su presencia en la capital del Magdalena desataran cuestionamientos en redes sociales. Lo que rechazó fue la acusación de haberse ido de vacaciones mientras el país enfrenta las consecuencias del terremoto.
Su explicación fue directamente familiar. Silva aseguró que detrás del funcionario que lleva varios días atendiendo la emergencia también existe un padre y un esposo que intenta encontrar espacios para compartir con sus seres queridos. Según dijo, su desplazamiento a Santa Marta fue precisamente para reencontrarse con su esposa y sus hijas, quienes se encontraban en periodo de vacaciones.
“Detrás del ministro hay un padre”
El funcionario respondió a las críticas después de que comenzaran a circular publicaciones señalándolo de abandonar sus responsabilidades en uno de los momentos más difíciles para las comunidades golpeadas por el terremoto.
“En las últimas horas se han movido una cantidad de videos y mensajes diciendo que Jaime Andrés abandonó su responsabilidad en medio de la tragedia, que nos fuimos de vacaciones y dejamos de lado nuestro reto como ministro, lo cual no es cierto”, manifestó.
Silva explicó que actualmente reside en Bogotá debido a sus responsabilidades en el Gobierno, mientras su esposa y sus hijos permanecen en Bucaramanga. Esa distancia, sostuvo, obliga a la familia a buscar momentos específicos para encontrarse.
“Yo estoy viviendo en la ciudad de Bogotá, mi esposa en la ciudad de Bucaramanga con mis hijos y nos proponemos cada cierto tiempo encontrarnos. Fui a visitarlos en medio del tiempo que están de vacaciones con mis hijas”, señaló.
“Busco estar como un padre presente”
El ministro insistió en que su presencia en Santa Marta tuvo un propósito familiar y que el encuentro ocurrió sin abandonar las responsabilidades relacionadas con la emergencia.
“Esa visita lo que busca, de una u otra manera, es acercarme y estar como un padre presente”, explicó.
Silva llevó su defensa más allá y planteó que asumir responsabilidades públicas de alto nivel implica sacrificios personales, pero considera que esos compromisos tampoco deberían terminar destruyendo los vínculos familiares.
“Detrás del ministro hay un padre, hay un esposo, hay un hijo. Y de nada vale poder construir grandes cosas en el país si destruimos lo que es más importante: la familia”, afirmó.
El funcionario también reveló que su esposa ha participado en labores de gestión social relacionadas con la emergencia, mediante la recolección y entrega de ayudas para comunidades damnificadas.
“Somos servidores públicos, pero somos padres, somos hijos, somos esposos”, agregó.
Niega haber frenado la atención de la emergencia
Mientras defendía su derecho a encontrarse con su familia, Silva aseguró que las responsabilidades del Ministerio de Vivienda frente al terremoto continúan y que durante los últimos días ha recorrido territorios afectados para coordinar acciones con alcaldes y gobernadores.
Según explicó, el Gobierno trabaja en un plan dividido en tres fases. Entre las primeras tareas se encuentra la caracterización de las familias damnificadas para determinar las necesidades y avanzar en subsidios de arrendamiento.
La estrategia también contempla mejoramientos de vivienda y la gestión de recursos para proyectos de recuperación y renovación urbana en los territorios golpeados por el desastre.
De esta manera, el ministro sostiene que su viaje a Santa Marta ocurrió mientras ese trabajo institucional seguía funcionando y rechaza que unas horas con su familia puedan interpretarse como el abandono de la emergencia.
Un viaje familiar que terminó convertido en controversia
Las imágenes de Silva en Santa Marta pusieron su vida privada en medio de una discusión pública particularmente sensible por el momento que atraviesa el país. Mientras miles de damnificados esperan soluciones después del terremoto, su desplazamiento fue interpretado por algunos sectores como una ausencia injustificada.
El ministro respondió admitiendo el viaje, pero defendiendo su razón: quería ver a su esposa y a sus hijas.
Silva aseguró que continuará al frente de las tareas de reconstrucción y descartó apartarse de sus responsabilidades. Al mismo tiempo, dejó planteada su posición frente a la polémica: atender una tragedia nacional exige compromiso, pero, según él, ser ministro tampoco debería obligarlo a renunciar a ser padre.
“De nada vale poder construir grandes cosas en el país si destruimos lo que es más importante: la familia”, concluyó.
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