De 15 a 20 metros de arena serán recuperados: así avanza la batalla contra la erosión en Cabo Tortuga


La erosión había borrado gran parte de esta bahía insignia del sur de la ciudad y mantenía en alerta a residentes, hoteleros e inversionistas turísticos. Ahora, tras el inicio de las obras de dragado, se recuperarán entre 15 y 20 metros de arena y el paisaje empieza a cambiar frente a los ojos de samarios y visitantes.

El mar había avanzado tanto que parecía dispuesto a quedarse con todo. Donde antes corrían niños, se armaban carpas y turistas se acostaban frente a las aguas transparentes de Cabo Tortuga, solo quedaba una franja mínima de arena golpeada por el oleaje. La playa empezó a desaparecer lentamente, como si el Caribe se estuviera tragando uno de los rincones más exclusivos y fotografiados del sur de Santa Marta.

Durante meses, residentes, empresarios y propietarios de proyectos turísticos observaron con angustia cómo la erosión costera iba arrancándole pedazos a la bahía. Cada mar de leva dejaba la sensación de que el siguiente golpe sería definitivo. El agua chocaba cada vez más cerca de edificios, muros y estructuras levantadas frente al mar.

Pero hoy, el paisaje empieza a contar otra historia.

Apenas unas semanas después del inicio de las obras de recuperación costera, Cabo Tortuga ya muestra una transformación visible. La arena comienza a reaparecer. El terreno vuelve a ensancharse. El mar parece retroceder unos pasos. Y en medio del ruido de las dragas y las maniobras técnicas, también regresó la esperanza de salvar una playa que estaba al borde de perderse.

La playa que se estaba borrando

La emergencia se agravó tras el paso de dos frentes fríos registrados en febrero de este año. Los fuertes oleajes terminaron de golpear los 280 metros lineales de playa afectados por la erosión. El mar avanzó con fuerza sobre una zona considerada estratégica para el turismo y el desarrollo inmobiliario de Santa Marta.

Cabo Tortuga se convirtió en uno de los puntos más críticos de la ciudad. Allí convergen hoteles, apartamentos turísticos, proyectos residenciales y complejos de renta vacacional que encontraron en esa franja de mar uno de sus principales atractivos.

La preocupación dejó de ser solamente ambiental. También empezó a sentirse en el bolsillo.

Muchos inversionistas comenzaron a temer por el futuro de sus proyectos. Residentes advertían que cada semana había menos playa. Turistas llegaban y se encontraban con un paisaje muy distinto al de las fotografías promocionales. El temor a perder completamente el balneario empezó a crecer.

Entonces llegó la decisión que buscaba evitar el colapso definitivo.

La draga empezó a devolverle arena al mar

Una enorme draga comenzó a remover sedimentos dentro del mar para depositarlos nuevamente sobre la costa erosionada. La meta es recuperar entre 15 y 20 metros de playa mediante trabajos de dragado hidráulico y obras blandas que permitan estabilizar el terreno.

La intervención contempla la recuperación de aproximadamente 0.57 hectáreas de playa mediante la redistribución de más de 14 mil metros cúbicos de sedimentos.

Y aunque las obras todavía siguen en marcha, los resultados ya son notorios.

Desde varios puntos de Cabo Tortuga ya puede verse nuevamente una franja de arena donde hace semanas solo golpeaba el agua. Sectores que permanecían prácticamente inundados empiezan a mostrar otra cara.

La Oficina para la Gestión del Riesgo y Cambio Climático de Santa Marta confirmó que los trabajos avanzan conforme al cronograma establecido y que la recuperación del balneario empieza a hacerse visible.

La expectativa es que entre finales de mayo y principios de junio la playa vuelva a mostrar una proporción considerable de arena para el disfrute de bañistas, turistas y residentes.

Una alianza para salvar la bahía

La recuperación de Cabo Tortuga también terminó convirtiéndose en una muestra de articulación entre el sector privado y el Distrito.

Los concesionarios y desarrolladores turísticos de la zona, preocupados por el deterioro acelerado de la playa, se unieron para aportar recursos que permitieran ejecutar la intervención. Mientras tanto, la Alcaldía de Santa Marta brindó asistencia técnica, logística y acompañamiento institucional para sacar adelante las obras.

En el proceso también participan entidades como Dimar, Dadsa y Corpamag, encargadas de vigilar y coordinar las acciones ambientales y marítimas.

El regreso de la postal

Desde el Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres se prorrogó además la declaratoria de calamidad pública con el fin de mantener activa la atención sobre la emergencia costera y evitar daños estructurales permanentes en la zona.

Por ahora, la playa continúa cerrada temporalmente mientras avanzan los trabajos. Las restricciones buscan proteger a bañistas y residentes durante la ejecución de las maniobras marítimas.

Sin embargo, detrás de las cintas de seguridad ya empieza a verse algo que hace meses parecía imposible: arena seca nuevamente extendiéndose frente al mar.

Cabo Tortuga comienza lentamente a recuperar la postal que Santa Marta estaba perdiendo.

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Y aunque el Caribe todavía golpea con fuerza esa orilla, esta vez la ciudad decidió pelearle terreno al mar antes de que fuera demasiado tarde.


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