Comienzan a destrabarse las desalinizadoras: Petro y Pinedo avanzan en el proyecto para darle agua a toda Santa Marta


El pronunciamiento del presidente Gustavo Petro confirmando que los proyectos de las plantas desalinizadoras siguen en pie desató una cadena de reacciones entre el Ministerio de Vivienda y la Alcaldía de Santa Marta. Ahora todos hablan del mismo objetivo: concretar las obras y acabar con la peor crisis histórica de la ciudad.

Bastó una pequeña intervención de Gustavo Petro para que en Santa Marta volviera a moverse uno de los proyectos más esperados de los últimos años.

Cuando muchos creían que las plantas desalinizadoras estaban estancadas y archivadas entre estudios, lotes fallidos y retrasos técnicos, el presidente salió públicamente a dejar claro que el plan sigue vivo, que ya existe un lote en el norte de la ciudad y que el Gobierno Nacional mantiene intacta la intención de financiar las obras.

Ese pronunciamiento terminó provocando algo que no se veía alrededor del tema del agua en Santa Marta: Gobierno Nacional, Ministerio de Vivienda y Alcaldía comenzaron a enviar mensajes alineados sobre una misma ruta.

La ciudad donde miles de personas siguen viviendo entre carrotanques, baldes y tuberías secas volvió a escuchar que las desalinizadoras sí van.

“Ahora sí está el lote”

El primer mensaje llegó directamente del presidente Gustavo Petro.

Durante su intervención, el mandatario aseguró que ya existe un predio en el norte de Santa Marta para avanzar en el proyecto y afirmó que esperan concretar el proceso de compra para iniciar la construcción de la infraestructura.

“En este momento está el lote, ahora sí, en el norte de la ciudad y estamos esperando que se concrete la compra de la desalinizadora para que el norte de Santa Marta y la ciudad en general tenga más agua y el problema del agua potable deje de ser un problema en Santa Marta”, expresó Petro.

La frase tuvo impacto inmediato en la ciudad.

Porque durante meses el principal ruido alrededor del proyecto era precisamente el problema de los terrenos por su ubicación en el sur y las dificultades técnicas que aparecieron con el lote inicialmente estudiado en el Cerro Ancón.

Ahora el presidente asegura que ese obstáculo comenzó a destrabarse.

El Ministerio salió a ratificar el proyecto

Horas después del pronunciamiento presidencial apareció la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo, enviando un mensaje directo a los samarios.

La funcionaria confirmó que el Ministerio de Vivienda mantiene la articulación con la Alcaldía de Carlos Pinedo y aseguró que ya están garantizados más de 786 mil millones de pesos para sacar adelante las desalinizadoras.

Venimos trabajando de manera armónica con las autoridades del Distrito de Santa Marta para llevar adelante el compromiso de una obra de infraestructura estratégica que es la desalinización”, afirmó. Luego soltó el dato más importante: los recursos ya existen y el Gobierno espera avanzar próximamente hacia la contratación de las obras.

“Contamos con los recursos por 786.000 millones de pesos y esperamos muy pronto, ya habida cuenta de que tenemos el lote en la zona norte de la ciudad, presentarles el avance del proceso de contratación”, señaló la funcionaria.

La intervención dejó claro que el proyecto dejó de ser solamente una promesa política y ahora intenta entrar en una etapa técnica y contractual más concreta.

Pinedo aprovechó el impulso de Petro

El alcalde Carlos Pinedo también reaccionó rápidamente al pronunciamiento presidencial y compartió el mensaje del Ministerio de Vivienda para dejar claro que la administración distrital sigue articulada con el Gobierno Nacional.

“Seguimos trabajando articuladamente para llevarle soluciones reales y agua potable a Santa Marta. Con el Gobierno Nacional avanzamos en la búsqueda de los terrenos para hacer realidad dos plantas desalinizadoras”, manifestó el mandatario.

El mensaje llegó apenas un día después de una nueva mesa técnica entre la Alcaldía y el Ministerio de Vivienda, donde revisaron alternativas geográficas y la viabilidad de los predios donde quedarían instaladas las plantas.

Según la administración distrital, las estructuras tendrán capacidad para aportar más de 600 litros de agua por segundo al sistema actual de acueducto.

La idea es instalar una planta en el norte y otra en el sector de Taganga y el sur de la ciudad.

La promesa que Santa Marta lleva décadas esperando

La reactivación del discurso alrededor de las desalinizadoras ocurre en una ciudad cansada de promesas sobre agua.

Santa Marta arrastra desde hace décadas una crisis histórica de abastecimiento mientras la ciudad sigue creciendo urbanística y turísticamente.

Barrios enteros permanecen dependiendo de carrotanques. Otros reciben agua durante pocas horas. Y en temporadas de alta demanda la situación suele empeorar.

Por eso el proyecto de convertir agua de mar en agua potable terminó convirtiéndose en una especie de obsesión política y social.

La diferencia ahora es que el propio presidente Gustavo Petro salió a ratificar públicamente que el proyecto sigue adelante y que los recursos están garantizados.

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A partir de ahí comenzaron a aparecer nuevamente los mensajes institucionales, las mesas técnicas y las promesas de avance.

En Santa Marta muchos vuelven a ilusionarse.

Pero también saben que esta ciudad ya escuchó demasiadas veces que ahora sí viene la solución definitiva para el agua.


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