
Capturan a agente aeroportuaria señalada de sedar a un hombre y desvalijar su apartamento
Lo que comenzó como una cita acordada por una aplicación de encuentros terminó en un robo cuidadosamente ejecutado. Una agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria fue capturada tras ser señalada de sedar a un hombre de 64 años para despojarlo de relojes, perfumes, equipaje y otros objetos de valor.
Los besos fueron apenas el primer paso de un plan que, según la investigación, terminó con un hombre inconsciente, un apartamento completamente saqueado y una agente de policía convertida en la principal sospechosa.
Lucía Fernanda Díaz Da Mota, de 31 años e integrante de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), fue detenida en Ezeiza luego de permanecer casi dos meses prófuga por un caso que ha causado conmoción en Argentina. La mujer, quien se encontraba con licencia psiquiátrica, está acusada de actuar bajo la modalidad conocida como «viuda negra»: conquistar a sus víctimas, drogarlas y aprovechar su estado de indefensión para despojarlas de todas sus pertenencias.
Una cita que terminó en pesadilla
La investigación establece que la víctima, un hombre de 64 años, conoció a la mujer a través de la aplicación de citas Bumble. Después de varios días conversando, ambos acordaron encontrarse el pasado 26 de abril en Monte Grande.
La noche comenzó con una cena y continuó en el apartamento del hombre. Las cámaras de seguridad registraron a la pareja entrando al edificio cerca de la 1:30 de la madrugada, caminando con aparente tranquilidad e intercambiando besos antes de subir al ascensor.
Dentro del inmueble compartieron algunas bebidas. Poco después, el hombre perdió completamente el conocimiento.
Cuando despertó varias horas más tarde, encontró su vivienda desordenada y descubrió que gran parte de sus pertenencias había desaparecido.
Las cámaras revelaron la huida
Las grabaciones del edificio se convirtieron en una de las principales pruebas del caso.
Cerca de las 3:30 de la madrugada, las cámaras captaron a la mujer saliendo sola del ascensor. Ya no aparecía sonriente ni acompañada. Vestía ropa con capucha y cargaba una mochila, dos bolsos y una valija repletos de objetos que, según la investigación, pertenecían a la víctima.
Afuera del edificio la esperaba un vehículo. Subió el equipaje y abandonó el lugar antes de que el hombre recuperara el conocimiento.
El allanamiento confirmó nuevas evidencias
Tras semanas de búsqueda, investigadores de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado realizaron un allanamiento en Ezeiza que permitió la captura de la sospechosa.
Durante el procedimiento fueron incautados cuatro teléfonos celulares, seis relojes masculinos de alta gama, perfumes, dos valijas identificadas con el nombre de las víctimas, controles remotos, llaves de acceso y varias prendas de vestir que serían relevantes para la investigación.
Todos estos elementos quedaron bajo cadena de custodia mientras la Fiscalía avanza en el proceso judicial.
Una investigación que sigue abierta
Las autoridades ahora intentan establecer si este habría sido un hecho aislado o si existen otras posibles víctimas con un mismo patrón de engaño.
El caso ha generado especial impacto porque la principal acusada pertenece a un organismo encargado de la seguridad aeroportuaria. La investigación busca determinar si actuó sola o si hacía parte de una estructura dedicada a cometer robos mediante el uso de sustancias para incapacitar a sus víctimas.
Por ahora, la mujer permanece detenida mientras enfrenta el proceso judicial que definirá su responsabilidad en un caso donde una cita prometía romance, pero terminó con un hombre sedado y despojado de todo lo que tenía en su apartamento.
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