Arranca la primera sede universitaria rural en Santa Marta con inversión nacional y distrital


Por primera vez, una institución universitaria se instala en la zona rural de Santa Marta. Más de 1.400 jóvenes podrán formarse sin abandonar su territorio, en un proyecto que busca abrir oportunidades reales.

Antes, el único camino para el que quería estudiar era irse. Hoy, esa realidad empezará a cambiar. La universidad llegó a Buritaca y con ella una oportunidad que durante años estuvo fuera del alcance de cientos de jóvenes.

La socialización de la sede multicampus de la Institución Universitaria de Santa Marta (USM) marca un avance que la zona rural llevaba años esperando.

El proyecto, presentado con el acompañamiento del ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, llevará programas académicos directamente al territorio, con una oferta pensada para su realidad.

Más de 1.400 jóvenes podrán acceder a educación superior sin tener que salir de sus comunidades.

Ingeniería, turismo, gastronomía y otras carreras harán parte de la oferta. La formación busca responder a lo que realmente necesita la zona.

La apuesta detrás del proyecto

El Distrito aportó un lote de casi tres hectáreas y el Gobierno nacional destinó más de 12.000 millones de pesos para hacer realidad la sede.

La meta es reducir la distancia entre el campo y la universidad, y convertir el acceso a la educación en algo posible.

Educación para cortar otros caminos

El impacto apunta más allá del aula. La iniciativa busca ofrecer alternativas en un territorio donde la falta de oportunidades ha empujado a muchos jóvenes hacia la violencia.

La presencia de la universidad abre la ruta de estudiar, formarse y quedarse con opciones reales.

Historias que ya están cambiando

El proyecto ya empieza a sentirse. Jóvenes que antes veían la universidad como algo lejano hoy están dando el primer paso.

Casos como el de Nicole Schoonewolff, de 19 años, muestran ese giro: pasó de no tener opciones a iniciar su formación profesional en su propio entorno.

Buritaca empieza a escribir otra historia

La llegada de la universidad cambia el ritmo del territorio. Ya no se trata solo de resistir o de irse.

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Ahora estará la alternativa de estudiar sin abandonar la tierra y construir futuro desde donde siempre han estado.


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