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Aprendió a volar antes que a conducir: la historia de Nathalia, la copilota de 20 años que murió en accidente de avión 


La joven había obtenido su licencia de piloto privado cuando todavía cursaba la secundaria y soñaba con llegar a las aerolíneas comerciales. Su familia confirmó que estaba trabajando en el Learjet que se accidentó en Palm Beach y dejó nueve muertos.

A los 17 años, Nathalia Gadelha Filgueiras ya tenía una licencia de piloto privado, aunque todavía no contaba con una para conducir un automóvil. Tres años después, la joven que había comenzado a construir su futuro entre clases y horas de vuelo fue identificada como la copilota del jet que se estrelló el domingo 1 de noviembre en el condado de Palm Beach, Florida. Murió junto a los otros ocho ocupantes de la aeronave.

La confirmación de su identidad puso un rostro a la tragedia: el de una aviadora de 20 años que había elegido su profesión desde la adolescencia y aspiraba a trabajar en las grandes aerolíneas comerciales. Su madre y su padrastro confirmaron que Nathalia formaba parte de la tripulación del Learjet 60, matrícula N722BD, que cubría la ruta entre Austin, Texas, y North Eleuthera, en las Bahamas.

Una vocación que comenzó en la adolescencia

La aviación había entrado en su vida mucho antes de aquel vuelo. Nathalia comenzó sus lecciones en 2020, mientras avanzaba en sus estudios escolares. Su padre, quien había aprendido a pilotar como aficionado, también participó en ese acercamiento a los aviones.

En 2023, cuando cursaba su último año en West Boca Raton High School, su historia llamó la atención de la televisión local: una estudiante había conseguido la licencia para volar antes que el permiso para manejar por las calles. En una entrevista con CBS12 habló con humor de esa circunstancia y del orgullo que le producía su logro.

Para entonces había acumulado 88 horas de vuelo. La academia de aviación del distrito escolar de Palm Beach había financiado su formación para obtener la licencia de piloto privado, un primer paso en el camino profesional que quería seguir.

Después de la secundaria continuó preparándose en American Flyers. Su proyecto era convertir aquella vocación temprana en una carrera: seguir estudiando, sumar experiencia y avanzar hacia la aviación comercial.

El vuelo que terminó en tragedia

El domingo, Nathalia estaba trabajando como copilota a bordo del Learjet que había despegado de Austin rumbo a las Bahamas. Durante el recorrido, la tripulación reportó formación de hielo, turbulencia y precipitaciones, y solicitó un cambio de altitud.

Posteriormente, las comunicaciones con el control de tráfico aéreo dieron cuenta de una emergencia y de un descenso acelerado. La aeronave terminó estrellándose en una zona residencial del condado de Palm Beach, sin sobrevivientes. Los reportes sobre esas condiciones meteorológicas forman parte de la reconstrucción del vuelo, pero todavía no establecen la causa del accidente.

Una carrera interrumpida y preguntas pendientes

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) inició la investigación para determinar qué ocurrió. El organismo anunció el envío de un equipo especializado al lugar del siniestro.

Nathalia viajaba como copilota. Hasta ahora, la información disponible no permite atribuirle la responsabilidad del accidente ni afirmar que ella provocó la caída del avión.

Para su familia, la noticia confirmó la pérdida de una joven que había dedicado buena parte de su adolescencia a prepararse para volar. La estudiante que a los 17 años llamó la atención por obtener su licencia antes que la de conducir murió a los 20, cuando apenas comenzaba a desarrollar la carrera para la que se había formado.


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