Aceptó el reto de una carrera clandestina, sufrió un fuerte accidente al acelerar y murió tras no resistir las graves lesiones


Tras sufrir un golpe severo en la cabeza al perder el control de su vehículo durante una carrera clandestina, el motociclista falleció en un centro asistencial a pesar de la atención médica recibida.

Keiner Navarro Ortiz, de 19 años, quien trabajaba como pizzero y residía en el barrio Junín, perdió la vida en las instalaciones de la Clínica Bahía como consecuencia de un grave trauma craneoencefálico.

Todo comenzó cuando el 8 de octubre salió de su vivienda en compañía de un conocido con el propósito de arreglar una motocicleta.

Al llegar a la altura del puente de la Ruta del Sol, ambos se cruzaron con otra persona que les propuso participar en una competencia clandestina, conocida popularmente como pique, la cual incluía una apuesta de dinero de por medio.

De acuerdo con el informe preliminar de las autoridades y el relato entregado por el propio acompañante, el joven aceptó el reto y ganó la primera carrera.

No conforme con ese resultado, decidió participar en un segundo recorrido.

En medio de esta nueva prueba, Navarro Ortiz aceleró el vehículo al límite, perdió el control de la dirección de manera repentina y terminó cayendo violentamente contra el pavimento.

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Producto del fuerte golpe registrado esa misma noche, el motociclista sufrió una grave lesión en la cabeza y tuvo que ser auxiliado de urgencia por personas en el lugar, quienes gestionaron su traslado en ambulancia hasta el centro asistencial.

Debido a la gravedad de los golpes, los especialistas ordenaron su ingreso prioritario a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde permaneció bajo pronóstico reservado.

A pesar de la atención médica especializada recibida, el joven no resistió los traumas sufridos y los médicos confirmaron su fallecimiento.


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