
Paro armado golpea la movilidad: empresas suspenden rutas de Ciénaga hacia Santa Marta y cientos de pasajeros quedan varados
Sensación y Colibertador suspendieron temporalmente sus servicios desde y hacia Santa Marta ante el temor de nuevos hechos violentos en las carreteras.
Estudiantes, trabajadores y viajeros quedaron afectados por una crisis de orden público que ya pasó de la Sierra Nevada a trastornar la movilidad regional.
El miedo terminó bajando de la Sierra Nevada hasta las carreteras. Cientos de pasajeros quedaron sin poder viajar hacia Santa Marta después de que las empresas Sensación y Colibertador suspendieran temporalmente sus rutas, ante el temor generado por el anuncio de un paro armado de 48 horas atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
La decisión golpeó directamente a estudiantes, trabajadores y ciudadanos que diariamente se desplazan entre diferentes municipios del Magdalena y la capital departamental. Las empresas optaron por mantener sus vehículos fuera de operación mientras se determina si existen garantías suficientes para circular por los corredores afectados por la tensión de las últimas horas.
La suspensión ocurre después de una jornada en la que los enfrentamientos en la zona rural de Santa Marta dejaron de ser un problema exclusivo de las montañas y comenzaron a afectar la vida cotidiana de miles de personas.
Dos buses incendiados aumentaron el temor
El detonante de la preocupación entre los transportadores fueron los acontecimientos registrados durante la tarde del lunes en la vereda Quebrada del Sol, en la parte alta de Guachaca.
En esa zona se desarrolló un operativo de la Fuerza Pública contra las ACSN que terminó con la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’, identificado por las autoridades como uno de los principales mandos de la organización armada.
Después de la operación se registraron alteraciones sobre la Troncal del Caribe y fueron incendiados dos vehículos de transporte público. Los ataques encendieron las alarmas entre conductores y propietarios de empresas ante la posibilidad de que los automotores vuelvan a convertirse en objetivo de acciones violentas.
La situación adquirió una dimensión mayor con la circulación de un comunicado atribuido a las ACSN en el que se anunciaba un paro armado durante 48 horas. Aunque las autoridades han desplegado unidades de Policía y Ejército y aseguran que mantienen el control de los corredores, las empresas prefirieron suspender temporalmente algunos servicios antes que exponer a pasajeros y conductores.
Estudiantes y trabajadores, los primeros afectados
La decisión tuvo consecuencias inmediatas. Personas que tenían previsto desplazarse durante la mañana encontraron suspendidas las rutas y tuvieron que aplazar sus viajes o buscar otras alternativas.
El impacto resulta especialmente fuerte para quienes dependen diariamente del transporte intermunicipal. Universitarios que estudian en Santa Marta, trabajadores que viven en municipios cercanos y ciudadanos con citas médicas, diligencias o compromisos laborales hacen parte de los afectados.
La incertidumbre también alcanzó a quienes pretendían salir desde Santa Marta. Mientras persista la suspensión, pasajeros permanecen pendientes de los canales de información de las transportadoras para conocer cuándo podrán volver a movilizarse.
Sensación y Colibertador recomendaron consultar previamente las condiciones del servicio antes de desplazarse hacia los puntos de salida, debido a que la reanudación dependerá de la evolución del orden público y de las garantías existentes sobre las carreteras.
Santa Marta siente las consecuencias de la tensión
El transporte intermunicipal se suma a las actividades afectadas durante este martes por la situación de seguridad.
Instituciones educativas suspendieron sus clases, parte del comercio decidió mantener cerradas sus puertas y el transporte urbano operó parcialmente. La Alcaldía también adoptó restricciones preventivas, entre ellas la prohibición temporal de circulación de motocicletas con parrillero.
El panorama refleja el alcance que ha tomado la crisis después de los operativos contra las ACSN. Lo ocurrido inicialmente en Quebrada del Sol terminó provocando temor en la Troncal del Caribe y posteriormente alteró la rutina de Santa Marta y de municipios que mantienen una relación diaria con la ciudad.
La movilidad terrestre resulta particularmente sensible porque por estos corredores circulan diariamente estudiantes, trabajadores, turistas, mercancías y pasajeros que conectan a Santa Marta con diferentes poblaciones del Magdalena y otros departamentos del Caribe.
A la espera de garantías para regresar a las carreteras
Las autoridades mantienen presencia de la Fuerza Pública y seguimiento permanente a la situación mientras buscan garantizar la movilidad y evitar nuevos bloqueos o ataques contra vehículos.
Para las empresas transportadoras, sin embargo, la prioridad inmediata es conocer si existen condiciones suficientes para regresar a las carreteras sin poner en riesgo a conductores y pasajeros.
Hasta que eso ocurra, la suspensión continuará afectando a quienes necesitan entrar o salir de Santa Marta.
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