La izquierda busca recomponerse en Magdalena: una reconciliación entre el caicedismo y el Pacto marcaría la carrera por el poder en 2027


Las diferencias entre Fuerza Ciudadana y sectores del Pacto Histórico mantienen fragmentada a la izquierda en Magdalena. El analista Miguel Barragán considera que una candidatura unificada pasa primero por una reconciliación entre sus principales dirigentes y acuerdos programáticos que permitan competir por la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación.

La izquierda que durante más de una década tuvo un peso determinante en el poder político de Santa Marta y Magdalena comienza a mirar hacia las elecciones regionales de 2027 con una división que todavía sigue sin resolverse. De un lado está el caicedismo, con Carlos Caicedo y Rafael Martínez entre sus figuras más visibles; del otro, el Pacto Histórico, donde hoy confluyen dirigentes que incluso hicieron parte de Fuerza Ciudadana y terminaron tomando distancia de ese proyecto.

En medio de esa separación empiezan a aparecer nombres para la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena. Sin embargo, para el analista político Miguel Barragán, antes de hablar de candidaturas existe una discusión mucho más importante: si estos sectores serán capaces de reconciliarse y construir una coalición que llegue unificada a las urnas.

Barragán considera que mantener divididas estas fuerzas podría dificultar la posibilidad de presentar candidaturas con una votación suficientemente amplia frente a los sectores políticos que actualmente gobiernan Santa Marta y Magdalena.

Una reconciliación que todavía no comienza

La posibilidad está sobre la mesa, pero hasta ahora no existe un acercamiento público entre el caicedismo y los dirigentes del Pacto Histórico encaminado a construir candidaturas conjuntas para 2027.

Para Barragán, una eventual reconciliación tampoco podría limitarse a reunir nuevamente a dirigentes que terminaron enfrentados políticamente. Tendrían que existir acuerdos programáticos sobre Santa Marta y Magdalena que permitan posteriormente escoger candidatos sólidos y capaces de sumar las diferentes votaciones de la izquierda.

Solo después vendría la discusión sobre quién encabezaría esas aspiraciones.

“El reto consiste en volver a juntar sectores que durante los últimos procesos electorales terminaron compitiendo por separado y que ahora tendrían que decidir si mantienen sus proyectos independientes o encuentran puntos comunes para enfrentar las regionales”, señala el analista.

Caicedo y Martínez siguen siendo determinantes

Dentro de Fuerza Ciudadana, Carlos Caicedo continúa siendo el principal referente político, mientras Rafael Martínez conserva protagonismo después de haber ocupado la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena.

Precisamente alrededor de Martínez existe otro elemento que genera incertidumbre. Su situación jurídica y las decisiones que puedan afectar su participación electoral tendrán incidencia en las definiciones que adopte Fuerza Ciudadana para 2027.

Su nombre ha seguido apareciendo en conversaciones políticas sobre el futuro del movimiento y una eventual aspiración en Santa Marta. Sin embargo, cualquier posibilidad dependerá de que quede completamente despejado su escenario jurídico.

El Pacto también comienza a mover sus nombres

Mientras Fuerza Ciudadana define su futuro, el Pacto Histórico avanza en la reorganización de sus estructuras en Magdalena.

Entre sus dirigentes con mayor visibilidad están la senadora Patricia Caicedo y el representante a la Cámara Felipe Hernández Polo, que serán determinantes en la decisión. También aparecen figuras como Naylea Barros, mientras alrededor de la Alcaldía de Santa Marta han comenzado a mencionarse nombres como Abraham Katime.

Para la Gobernación, Damián Marañón ya ha expresado públicamente su intención de participar en el proceso que adelante el Pacto Histórico para escoger candidato.

Son movimientos iniciales. Ninguno significa todavía que las candidaturas estén definidas.

Pinedismo y Margarita Guerra también mueven sus fuerzas

La disputa de 2027 tampoco dependerá únicamente de lo que ocurra dentro de la izquierda.

El alcalde Carlos Pinedo ha consolidado durante su administración una estructura política propia en Santa Marta que tendrá incidencia en la escogencia de quien pretenda sucederlo. En Magdalena también está la gobernadora Margarita Guerra, quien ha venido marcando distancia de Fuerza Ciudadana y buscando construir un espacio político propio.

Alrededor de estos sectores comenzarán igualmente a aparecer dirigentes interesados en conseguir respaldos y avales para competir por la Alcaldía y la Gobernación.

Eso explica por qué durante los próximos meses seguramente aumentará la lista de aspirantes. Habrá dirigentes que comenzarán a recorrer barrios y municipios, buscarán acercamientos con las estructuras políticas y medirán sus posibilidades antes de tomar una decisión definitiva.

La verdadera pelea comenzará con las alianzas

Por ahora existen más conversaciones que decisiones.

El Pacto Histórico quiere fortalecer su presencia territorial; Fuerza Ciudadana deberá resolver cómo llegará a las regionales después de las divisiones de los últimos años; el pinedismo buscará mantener influencia en Santa Marta y Margarita Guerra tendrá que definir hasta dónde pretende llevar la fuerza política que intenta construir desde la Gobernación.

En medio de esas circunstancias aparece la propuesta planteada por Miguel Barragán: una reconciliación de la izquierda que permita juntar nuevamente al caicedismo y al Pacto Histórico alrededor de acuerdos programáticos y posteriormente escoger candidatos únicos.

Hasta ahora esa conversación no se ha producido públicamente.

Los próximos meses serán decisivos. Nuevos nombres aparecerán y algunos de los que hoy manifiestan interés podrían quedarse por el camino. Será durante los primeros meses de 2027 cuando las alianzas comiencen a tomar forma y se conozca quiénes tendrán realmente el respaldo político para disputar la Alcaldía de Santa Marta y la Gobernación del Magdalena.


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