“Queda advertido, gobernador de Nariño”: De la Espriella le cierra la puerta a cualquier negociación con grupos armados


El presidente Abelardo De la Espriella lanzó una dura advertencia al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, y dejó claro que alcaldes y gobernadores no están facultados para adelantar por su cuenta acuerdos, negociaciones o contactos clandestinos con estructuras criminales. Quien cruce esa línea, advirtió, deberá responder ante la justicia.

El mensaje fue corto, duro y tuvo destinatario. El presidente Abelardo De la Espriella advirtió este viernes al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, que desde las regiones no habrá espacio para negociaciones paralelas con estructuras armadas mientras el Gobierno Nacional mantiene operaciones contra estos grupos.

Queda advertido, gobernador de Nariño”, fue la frase con la que el mandatario elevó el tono y convirtió su pronunciamiento en un llamado directo al dirigente departamental. La advertencia presidencial establece una línea que, según De la Espriella, ningún alcalde ni gobernador puede cruzar: establecer por cuenta propia negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con organizaciones consideradas terroristas.

Ningún gobernador ni ningún alcalde

El jefe de Estado fue enfático al señalar que las decisiones relacionadas con eventuales acercamientos con estructuras armadas corresponden al Gobierno Nacional y deben adelantarse únicamente mediante los mecanismos legalmente establecidos.

Ningún gobernador ni ningún alcalde puede adelantar por su cuenta negociaciones, acuerdos o contactos clandestinos con estructuras terroristas”, afirmó De la Espriella.

El pronunciamiento adquiere especial relevancia por la situación de orden público que enfrenta Nariño, un departamento golpeado durante años por la presencia y confrontación de diferentes estructuras armadas ilegales. En ese escenario, cualquier iniciativa territorial relacionada con estos grupos queda ahora bajo una advertencia expresa de la Presidencia.

Si cruza la línea, deberá responder ante la justicia

De la Espriella fue más allá del llamado político. Según explicó, un funcionario que adelante este tipo de actuaciones por fuera de las competencias y autorizaciones correspondientes podría terminar respondiendo ante las autoridades judiciales.

El presidente dejó claro que su Gobierno no aceptará que, mientras soldados y policías desarrollan operaciones contra organizaciones criminales, desde administraciones departamentales o municipales se establezcan conversaciones o compromisos independientes con esas mismas estructuras.

La postura representa además un endurecimiento del discurso del Ejecutivo frente a la manera en que deben manejarse los eventuales acercamientos con grupos armados. Para el mandatario, cualquier contacto deberá pasar por los canales institucionales definidos desde Bogotá y contar con las autorizaciones correspondientes.

Un mensaje directo a Luis Alfonso Escobar

Aunque la advertencia presidencial tiene alcance para gobernadores y alcaldes del país, el mensaje estuvo dirigido particularmente a Luis Alfonso Escobar. De la Espriella quiso dejar establecido públicamente hasta dónde puede llegar la actuación del mandatario nariñense frente a los actores armados que operan en su territorio.

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El tono utilizado tampoco dejó demasiado espacio para interpretaciones: la Presidencia considera que la conducción de negociaciones o acercamientos con organizaciones criminales es un asunto de competencia nacional y que ninguna autoridad territorial puede abrir una vía paralela.

Con su frase, De la Espriella trazó públicamente la línea y puso al gobernador de Nariño bajo advertencia: cualquier iniciativa frente a estructuras armadas tendrá que moverse dentro de la institucionalidad. Si se sale de esos límites, aseguró el presidente, el asunto dejará de ser una diferencia política y podrá convertirse en un problema con la justicia.


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