“Ciudadanos decentes” podrían portar armas: la polémica propuesta de Abelardo de la Espriella


El gobierno electo plantea flexibilizar las restricciones al porte legal de armas en Colombia para ciudadanos considerados “idóneos”. La propuesta hace parte de una hoja de ruta que también contempla cambios polémicos en la JEP y en las reglas de adopción por parte de parejas del mismo sexo.

Una propuesta del gobierno electo de Abelardo de la Espriella encendió el debate político en Colombia: permitir que determinados ciudadanos puedan portar armas legalmente bajo nuevos criterios de autorización.

La iniciativa aparece dentro de una hoja de ruta de siete ciclos denominada ‘Patria Milagro’, que ha circulado en reuniones relacionadas con la nueva administración y que contiene varias propuestas de alto impacto político y social.

Entre ellas está la intención de revisar las restricciones actuales al porte de armas y permitirlo a ciudadanos considerados “decentes” o idóneos, siempre que cumplan determinados requisitos.

La palabra que desató la polémica

El término “decente” es precisamente uno de los puntos que más discusión ha generado, debido a que no corresponde a una categoría jurídica concreta y puede interpretarse como una valoración moral.

La propuesta plantea que el acceso no sería indiscriminado. Los ciudadanos interesados tendrían que demostrar condiciones de idoneidad y superar evaluaciones físicas y mentales antes de obtener autorización.

Desde el sector que respalda la iniciativa se sostiene que una población legalmente armada podría servir como elemento de disuasión frente a los delincuentes y complementar la labor de la Fuerza Pública.

Hoy portar un arma no es tan sencillo

Actualmente, Colombia mantiene restricciones generales al porte de armas de fuego. El Gobierno Nacional prorrogó durante 2026 la suspensión de los permisos de porte mediante el Decreto 1482 de 2025, aunque existen excepciones y autorizaciones especiales.

Por eso, para que la propuesta del nuevo gobierno se convierta en una realidad tendría que modificarse el marco normativo vigente y establecerse con claridad quiénes podrían acceder a esos permisos y bajo qué condiciones.

El debate no se centra únicamente en permitir o no las armas, sino también en cómo determinar quién es apto para llevarlas legalmente.

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Una hoja de ruta con más propuestas polémicas

El porte de armas no es el único punto que ha generado controversia dentro del documento atribuido al nuevo gobierno.

La hoja de ruta también plantea propiciar el fin de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y retomar la prohibición de adopción por parte de parejas del mismo sexo, propuestas que podrían abrir nuevos debates jurídicos y políticos en el país.

En el caso de las armas, los sectores que respaldan la medida consideran que los ciudadanos que cumplan las condiciones deberían tener herramientas para defenderse ante la criminalidad.

Quienes se oponen, en cambio, advierten que facilitar el acceso a armas podría aumentar los riesgos de violencia y que establecer criterios subjetivos como “decente” puede generar problemas a la hora de decidir quién puede acceder a un arma.

La propuesta todavía debe pasar por el Congreso

Aunque las iniciativas hacen parte de los planteamientos del gobierno electo, no significan que las nuevas reglas ya estén vigentes.

Cualquier modificación de fondo al régimen de porte de armas tendría que ajustarse al ordenamiento jurídico colombiano y, dependiendo del mecanismo utilizado, pasar por las instancias correspondientes.

Por ahora, la propuesta ya abrió una discusión que promete ser una de las más fuertes de la próxima administración: ¿quién sería un “ciudadano decente” y quién tendría el derecho de portar un arma en Colombia?


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