Pinedo pide al presidente Abelardo de la Espriella salvar las desalinizadoras y saldar la deuda histórica del agua con Santa Marta


El alcalde respaldó la vigilancia del Gobierno Nacional y los organismos de control sobre el proyecto de planta desalinizadora y aclaró que, aunque los recursos están garantizados mediante el CONPES 4159, todavía no han sido girados y tampoco existe contrato de obra. El mandatario pidió una reunión directa con el presidente Abelardo De la Espriella para defender esta iniciativa y presentar otras soluciones con las que busca enfrentar la histórica crisis de agua de la ciudad.

Santa Marta lleva décadas esperando agua y Carlos Pinedo Cuello quiere evitar que una nueva polémica termine enterrando otra promesa. En medio de los cuestionamientos conocidos alrededor del proyecto de la planta desalinizadora , el alcalde salió a defender la iniciativa, abrió las puertas a cualquier revisión de los organismos de control y lanzó un llamado directo al presidente Abelardo De la Espriella: ayudar a resolver la principal crisis de los samarios podría convertirse en una de las obras más importantes de su Gobierno para el Caribe.

El pronunciamiento del mandatario distrital llega en un momento determinante para un proyecto presentado como una de las principales alternativas para enfrentar la crisis de abastecimiento que durante años ha golpeado a miles de hogares. Pinedo dejó claro que la vigilancia será bienvenida, pero también puso sobre la mesa una precisión que considera fundamental: hasta el momento los recursos destinados a las desalinizadoras no han sido girados y tampoco existe un contrato de obra.

Los recursos están garantizados, pero aún no se han girado

Pinedo aseguró que la administración distrital respalda el acompañamiento del Gobierno Nacional y de los organismos de control sobre el proceso, al considerar que una inversión de esta magnitud debe ofrecer todas las garantías a la ciudadanía.

“Agradezco al Gobierno Nacional y a los organismos de control su vigilancia sobre el proyecto de las plantas desalinizadoras. Los samarios merecen todas las garantías, y esta administración respalda sin reservas ese acompañamiento”, señaló.

El alcalde recordó que la iniciativa cuenta con declaratoria de importancia estratégica para la Nación mediante el CONPES 4159. Sin embargo, aclaró que la existencia de los recursos y el respaldo institucional todavía no significan que haya comenzado la ejecución de las obras.

Según explicó, el dinero se encuentra garantizado, pero aún no ha sido desembolsado. De igual manera, sostuvo que actualmente no existe contrato de obra relacionado con la construcción de las plantas.

La precisión aparece después de las informaciones divulgadas en medios sobre el proyecto y en momentos en que la Alcaldía acaba de recuperar la administración de Essmar, empresa que estuvo durante años bajo intervención nacional.

Essmar abrirá la información a las autoridades

Pinedo aseguró que la Empresa de Servicios Públicos del Distrito pondrá a disposición de los organismos competentes toda la documentación que sea requerida para revisar el proceso.

Lea aquí: Desalinizadora de Santa Marta, bajo la lupa: Gobierno denuncia presuntas irregularidades en proyecto de $786.000 millones

La posición del alcalde apunta a blindar un proyecto que resulta crucial para una ciudad donde la falta de agua potable dejó de ser una emergencia ocasional para convertirse en un problema cotidiano. Barrios enteros han dependido durante años de carrotanques, pozos y sistemas alternativos mientras las soluciones estructurales han avanzado lentamente entre anuncios, estudios, recursos y discusiones administrativas.

Por eso, Pinedo llevó el debate más allá de las desalinizadoras y recordó que resolver el abastecimiento de agua sigue siendo una deuda acumulada durante generaciones.

“Santa Marta lleva décadas esperando resolver su deuda más antigua: el agua. Generaciones enteras de samarios han vivido esa espera. Esta es una deuda de Colombia con Santa Marta”, manifestó.

Un mensaje a De la Espriella

El alcalde aprovechó su pronunciamiento para tocar directamente la puerta de la Casa de Nariño. Pinedo apeló al origen costeño del presidente Abelardo De la Espriella y le planteó convertir la solución definitiva del agua en una de las grandes obras de su administración para la región Caribe.

“Presidente Abelardo De la Espriella: saldar esa deuda histórica puede ser una de las obras más importantes que un hijo del Caribe le entregue a su región. Esa historia también puede escribirla usted y Santa Marta está lista para escribirla con usted”, expresó.

Más que un mensaje protocolario, Pinedo hizo una petición concreta: quiere sentarse con el jefe de Estado para explicarle personalmente el alcance de las desalinizadoras y mostrarle el paquete de proyectos que el Distrito considera necesario para acabar con la crisis.

Entre esas iniciativas mencionó la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval, proyecto que, según el mandatario, ya se encuentra adjudicado.

Pinedo quiere una mesa con el Gobierno

El alcalde informó además que solicitó al Ministerio de Vivienda una mesa de trabajo para presentar las iniciativas y establecer una ruta que permita avanzar en su ejecución.

La apuesta distrital pasa ahora por conseguir que las soluciones anunciadas sobrevivan a las controversias, superen los controles técnicos y administrativos y finalmente lleguen a las comunidades. Santa Marta ha escuchado durante décadas promesas de acueductos, nuevas fuentes de captación y obras que acabarían con los problemas del servicio, mientras buena parte de la población continúa esperando que el agua llegue regularmente a sus casas.

Pinedo sostiene que esta vez existe una oportunidad para cambiar esa historia y quiere comprometer al nuevo Gobierno Nacional en ese propósito.

“Estoy seguro de que los samarios, de la mano de este Gobierno, avanzarán hacia una solución definitiva para el abastecimiento de agua potable en Santa Marta”, concluyó.

El desafío será convertir esa confianza en obras. Porque después de tantos años de anuncios, la ciudad ya conoce de sobra las promesas alrededor del agua; lo que sigue esperando es abrir la llave y que finalmente salga.


¿Quieres pautar

con nosotros?