
Petro cumplió su palabra a Pinedo: devolvió la ESSMAR a Santa Marta tras casi cinco años de fallida intervención
La Superintendencia de Servicios Públicos ordenó terminar la toma de posesión de la empresa, iniciada en noviembre de 2021, y estableció un período de tres días para completar su entrega. La decisión representa un triunfo para el alcalde Carlos Pinedo, quien había reclamado insistentemente el regreso de ESSMAR al Distrito y presentó un plan de salvamento para asumir su recuperación. Ahora Santa Marta recibe una empresa con enormes desafíos mientras la Nación mantiene en marcha las inversiones estructurales para enfrentar la histórica crisis de agua.
El presidente Gustavo Petro cumplió el compromiso adquirido con el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello. Después de casi cinco años bajo intervención del Gobierno nacional, la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (ESSMAR E.S.P.) regresará a la administración ordinaria de la ciudad.
La decisión quedó formalizada este viernes 7 de agosto mediante la Resolución SSPD 20261000688975, firmada por la superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios (e), Hilda María Borja Vega, que declaró el decaimiento y la pérdida de fuerza ejecutoria del acto administrativo que permitió mantener intervenida a ESSMAR desde el 22 de noviembre de 2021.
En términos prácticos, la Nación pone punto final a una de las intervenciones administrativas más trascendentales de los últimos años en Santa Marta y devuelve al Distrito la responsabilidad de conducir una empresa que continúa enfrentando dificultades financieras, técnicas y operativas.
Tres días para entregar la empresa
La decisión establece un período de transición de tres días corrientes, contado desde la ejecutoria de la resolución. Durante ese tiempo, el agente especial deberá realizar la entrega integral de ESSMAR a sus órganos estatutariamente competentes.
El proceso deberá incluir los estados financieros y contables, inventario de activos y pasivos, contratos vigentes, procesos judiciales y administrativos, obligaciones laborales, cartera, facturación, recaudo, bienes, sistemas de información, proyectos de inversión y compromisos relacionados con las obras nacionales de agua potable y saneamiento.
Cumplida esta transición, los órganos competentes de ESSMAR reasumirán plenamente la dirección, administración y representación legal de la empresa.
La Superintendencia, sin embargo, seguirá de cerca lo que ocurra. Durante los siguientes seis meses aplicará un esquema especial de inspección, vigilancia y control sobre ESSMAR.
Pinedo había pedido que se la devolvieran
La resolución revela además el papel que desempeñó la administración de Carlos Pinedo Cuello para conseguir el levantamiento de la intervención.
El alcalde solicitó formalmente a la Superintendencia revocar la resolución de noviembre de 2021 y devolver inmediatamente la empresa al Distrito. Entre sus argumentos señaló que habían transcurrido más de cuatro años desde la toma de posesión sin que fueran superadas las causas que dieron origen a la medida.
El Distrito cuestionó también el manejo financiero durante este período, argumentando que los recursos entregados a ESSMAR mediante mutuos terminaron incrementando sus obligaciones en lugar de solucionar de fondo su situación económica.
A esto se sumó la presentación, el pasado 31 de julio, de un plan de salvamento con una hoja de ruta técnica, comercial, financiera y jurídica para recuperar la empresa. La Alcaldía manifestó ante la Superintendencia su disposición de respaldar económicamente ese proceso y asumir compromisos para atender las obligaciones financieras y la deuda previa a la intervención.
Superservicios reconoce que el problema era mucho más profundo
Uno de los aspectos más relevantes de la resolución está en el diagnóstico que hace el propio Gobierno nacional después de casi cinco años administrando ESSMAR.
La Superintendencia reconoce que la crisis de abastecimiento de Santa Marta no podía solucionarse exclusivamente mediante la intervención de la empresa.
La falta de fuentes hídricas suficientes, la dependencia de las lluvias, la variabilidad climática, la limitada capacidad de producción y las deficiencias históricas de infraestructura terminaron demostrando que el problema supera ampliamente la capacidad administrativa y financiera de ESSMAR.
Por esa razón, el Gobierno nacional considera que mantener indefinidamente la intervención dejó de ser una medida necesaria y proporcional.
Esto tampoco significa que ESSMAR haya quedado saneada. La resolución reconoce expresamente que pueden persistir dificultades administrativas, financieras y operativas, pero considera que estas pueden enfrentarse mediante mecanismos ordinarios de vigilancia y control sin necesidad de mantener intervenida la compañía.
La desalinizadora seguirá independientemente de ESSMAR
El levantamiento de la intervención ocurre además mientras Santa Marta avanza hacia una de las mayores inversiones de su historia para intentar solucionar definitivamente el déficit de agua potable.
El Gobierno nacional asumió la estructuración y financiación de proyectos estratégicos de abastecimiento y saneamiento para la ciudad, entre ellos las plantas desalinizadoras y sus respectivos sistemas de captación, tratamiento, conducción, almacenamiento y distribución.
La resolución menciona inversiones nacionales cercanas a $1,2 billones y señala que el proceso para contratar la infraestructura de desalinización ya pasó de los anuncios a una etapa contractual.
Precisamente, la Superintendencia deja una precisión fundamental: estos proyectos son independientes de la intervención de ESSMAR.
Por ello, devolver la empresa al Distrito no suspende ni modifica la estructuración, financiación, contratación o ejecución de las plantas desalinizadoras y demás proyectos nacionales destinados a Santa Marta.
Petro cumplió, ahora el desafío es de Pinedo
Con la decisión del Gobierno de Gustavo Petro termina una intervención que comenzó durante la administración del expresidente Iván Duque, el 22 de noviembre de 2021, cuando la Superintendencia tomó posesión de ESSMAR argumentando graves dificultades técnicas, administrativas, operativas y financieras.
Casi cinco años después, la historia cambia de dirección.
Carlos Pinedo recibe la empresa que reclamó para Santa Marta y obtiene una de las decisiones administrativas más importantes de su gobierno. Pero junto con ESSMAR también recibe sus deudas, dificultades operativas, necesidades de inversión y la presión de miles de usuarios que diariamente padecen las deficiencias en los servicios de acueducto y alcantarillado.
El Gobierno nacional continuará detrás de las grandes inversiones de infraestructura y la Superintendencia mantendrá vigilancia especial durante seis meses. La administración directa de la empresa, en cambio, vuelve a casa.
Petro cumplió su palabra y devuelve ESSMAR. Desde ahora, el reto de Carlos Pinedo será demostrar que recuperar el control de la empresa también puede traducirse en lo que durante décadas han esperado los samarios: abrir la llave y tener agua.
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