
Santa Marta asegura el terreno para construir la planta El Curval, una de sus grandes apuestas para enfrentar la crisis del agua
La Agencia Nacional de Tierras entregó oficialmente al Distrito el título de propiedad del predio destinado a la futura Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval. El proyecto busca aumentar la capacidad de abastecimiento y llevar agua potable a miles de samarios en una ciudad golpeada históricamente por la escasez.
Mientras miles de samarios siguen padeciendo las consecuencias de una crisis de agua que se arrastra desde hace décadas, uno de los proyectos planteados para aumentar el abastecimiento de la ciudad acaba de superar un trámite determinante: Santa Marta ya cuenta con el título de propiedad del terreno donde deberá construirse la Planta de Tratamiento de Agua Potable El Curval.
La Agencia Nacional de Tierras formalizó la entrega del predio al Distrito, un requisito fundamental para avanzar hacia la ejecución de una obra considerada estratégica dentro de las soluciones proyectadas por el alcalde Carlos Pinedo para enfrentar el déficit de agua potable de la capital del Magdalena.
Lizeth Flórez, delegada de la Agencia Nacional de Tierras, entregó el título a la alcaldesa encargada, Claudia Cuello, como resultado de las gestiones adelantadas por la administración del alcalde Carlos Pinedo Cuello ante el Gobierno nacional.
El terreno ya está en manos del Distrito
La entrega del título de propiedad permite darle seguridad jurídica al predio destinado a la construcción de El Curval y despeja uno de los asuntos necesarios para continuar con el desarrollo del proyecto.
Aunque este paso todavía está lejos de significar que la planta se encuentre lista para comenzar a operar, representa un avance concreto dentro de un proceso que deberá continuar con las etapas técnicas, administrativas, financieras y de construcción correspondientes.
La futura infraestructura está concebida para ampliar la disponibilidad de agua potable y aumentar la capacidad del sistema de abastecimiento de Santa Marta, especialmente en momentos de fuerte disminución de los caudales de las fuentes que actualmente surten a la ciudad.
Una ciudad que lleva décadas esperando agua
El Curval adquiere especial importancia por la dimensión de la problemática que enfrenta Santa Marta. Durante años, habitantes de numerosos barrios han tenido que convivir con bajas presiones, interrupciones prolongadas y dificultades para recibir agua potable de manera permanente.
En temporadas críticas, la reducción de las fuentes hídricas obliga además a recurrir a mecanismos alternativos para atender a comunidades afectadas, mientras el crecimiento urbano continúa aumentando la demanda.

Por eso, la construcción de nuevas infraestructuras de abastecimiento se ha convertido en una de las principales necesidades de la ciudad y en una deuda que diferentes administraciones han intentado resolver.
El reto ahora será convertir el título en una obra
Con el terreno jurídicamente asegurado, el desafío para la administración distrital será avanzar en los siguientes pasos hasta conseguir que la planta deje de ser un proyecto y se convierta en una infraestructura en funcionamiento.

La Alcaldía sostiene que El Curval permitirá ampliar el acceso al agua potable para miles de ciudadanos y mejorar las condiciones del sistema de abastecimiento. Su impacto definitivo dependerá de la capacidad proyectada, los recursos que sean garantizados y los tiempos establecidos para su construcción y entrada en operación.
La entrega del predio representa, por ahora, un paso importante, pero Santa Marta todavía espera lo fundamental: que las obras avancen y el agua finalmente llegue hasta los hogares.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
