
Margarita Guerra rompe oficialmente con el Caicedismo y lanza dura acusación: “no estaré bajo la sumisión de tener secretarios corruptos”
La gobernadora del Magdalena respondió con dureza a Rafael Martínez y dejó al descubierto una fractura que venía creciendo dentro del movimiento que la llevó al poder. Guerra reivindicó su autonomía, habló de “memoria selectiva”, advirtió sobre posibles montajes y aseguró que el respaldo político recibido no significa someter su administración a Fuerza Ciudadana. Carlos Caicedo, máximo líder del movimiento, guarda silencio.
La ruptura que durante meses se movió entre rumores, cambios administrativos y diferencias internas terminó por estallar públicamente. Margarita Guerra, gobernadora del Magdalena elegida con el respaldo de Fuerza Ciudadana, enfrentó directamente a Rafael Martínez y dejó una frase que golpea de lleno al movimiento político que promovió su candidatura: aseguró que su agradecimiento por ese apoyo jamás significará gobernar “bajo la sumisión de tener secretarios dedicados a la corrupción”.
El enfrentamiento ocurrió a través de X y marca uno de los momentos más críticos en la relación entre Guerra y Fuerza Ciudadana. Lo que comenzó como un intercambio alrededor de las amenazas denunciadas por la mandataria terminó convertido en una discusión sobre autonomía, corrupción, funcionarios de la Gobernación, supuestos montajes y las diferencias en la forma de ejercer el poder.
Rafael Martínez pidió aclaraciones
La nueva confrontación comenzó luego de que Rafael Martínez, dirigente de Fuerza Ciudadana y antecesor de Guerra en la Gobernación, reaccionara públicamente a las denuncias de amenazas y presiones hechas por la mandataria.
Martínez pidió que se aclarara que ni él, ni Carlos Caicedo, ni la dirección de Fuerza Ciudadana estarían relacionados con esos hechos.
“Bueno que la Dra. Margarita Guerra aclare el tema que ni Carlos Caicedo ni yo ni ninguno de la directiva de Fuerza Ciudadana está detrás de ese reprochable hecho, con lo cual rectifica lo afirmado por su Secretario de Despacho”, escribió.
También aseguró que meses atrás le había expresado en privado su disposición de respaldarla frente a cualquier intimidación.
“En Fuerza Ciudadana no cohonestamos ni patrocinamos la corrupción y mucho menos las amenazas a quien colectivamente elegimos como gobernadora”, sostuvo Martínez.
Guerra contraatacó: “¿Memoria selectiva?”
La gobernadora respondió sin rodeos. Cuestionó las afirmaciones de Martínez y defendió que su independencia frente al movimiento político está precisamente detrás de las tensiones que enfrenta actualmente.
“Caramba, de verdad me sorprende, no tengo que preguntarle a nadie, si mi independencia y autonomía están tan claras que justo por ello es que hoy se me presentan estas situaciones”, expresó.
Guerra fue más allá y acusó a Martínez de contradecirse frente al conocimiento que tendría sobre la situación denunciada por ella.
“Indicas en el primer mensaje que no sabías y luego cuando te recuerdo que sí sabías, lo recuerdas… ¿Memoria selectiva?”, cuestionó.
La mandataria también aseguró que no pretende convertir las diferencias en una pelea personal con el dirigente político. Sin embargo, lanzó otro señalamiento que aumentó la tensión: afirmó que un funcionario de la propia Gobernación estaría detrás de los pronunciamientos de Martínez.
“Rafael, para pelear se necesitan dos, no voy a entrar en una disputa contigo, menos cuando se evidencia que justo un funcionario de la Gobernación es quien te está haciendo los pronunciamientos”, escribió.
“No bajo la sumisión de tener secretarios dedicados a la corrupción”
Pero la declaración más fuerte llegó después. Guerra reconoció nuevamente que Fuerza Ciudadana promovió su candidatura y aseguró que mantendrá ese agradecimiento, aunque estableció públicamente el límite entre ese respaldo electoral y las decisiones de su administración.
“Acá seguiré cumpliéndole al Magdalena, cumpliendo mi Plan de Desarrollo y agradeciéndole siempre a Fuerza Ciudadana que me promovieron para ser la candidata, pero no bajo la sumisión de tener secretarios dedicados a la corrupción”, afirmó.
La frase profundiza el choque porque introduce directamente la corrupción en la discusión sobre la conformación de su gobierno. Guerra no identificó en este mensaje a los secretarios a los que hacía referencia ni detalló las conductas que sustentan semejante señalamiento, pero dejó claro que sus recientes decisiones administrativas responden a una intención de ejercer el cargo sin imposiciones políticas.
“Seguiré construyendo lazos y sirviéndole a todos sin sectarismos ni rencores. ¡Los buenos somos más!”, agregó.
Advierte que vendrían “montajes” y activación de “bodegas”
La gobernadora cerró su pronunciamiento con otra advertencia. Aseguró que espera ataques en su contra y habló de un asesor vinculado a la Gobernación y de la posible activación de “bodegas” en redes sociales.
“No le temo a los montajes que se vendrán del asesor vinculado a la Gobernación y todas las bodegas que se puedan activar, porque, ¿adivina qué?, hoy el pueblo ve una diferencia grande en las formas de gobernar”, manifestó antes de cerrar con un contundente: “¡Fin del comunicado!”.
Sus palabras evidencian que las diferencias dejaron de limitarse a decisiones internas del gobierno departamental y ahora alcanzaron públicamente al movimiento político que impulsó su llegada al Palacio Tayrona.
Un quiebre que venía creciendo
La confrontación representa hasta ahora la señal más contundente del distanciamiento entre Margarita Guerra y Fuerza Ciudadana. La gobernadora reconoce el papel que tuvo el movimiento en su candidatura, pero insiste en que los más de 180.000 ciudadanos que respaldaron su proyecto son la fuente de su mandato y que gobernará con independencia.
Del otro lado, Rafael Martínez ha defendido a Fuerza Ciudadana frente a cualquier insinuación que pueda relacionarla con corrupción o con las amenazas denunciadas por la mandataria, y ha pedido que esas acusaciones sean llevadas ante las autoridades y conocidas públicamente.
En medio del choque hay un silencio que comienza a pesar políticamente: el de Carlos Caicedo, máximo líder de Fuerza Ciudadana y figura determinante en la construcción del proyecto político que llevó primero a Martínez y posteriormente a Guerra a la Gobernación.
Por ahora Caicedo no ha entrado directamente en la confrontación. Pero el intercambio entre Guerra y Martínez deja una realidad difícil de esconder: la alianza que llevó a Margarita Guerra al poder atraviesa su momento más crítico y la discusión ya dejó de ocurrir puertas adentro. Ahora se libra públicamente, con acusaciones de corrupción, reclamos de autonomía y una gobernadora que parece decidida a marcar distancia del movimiento que promovió su candidatura.
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