¡Se salvó otra vez! Comerciante vio entrar al pistolero que iba a atacarla y corrió a esconderse en su negocio


Una cámara de seguridad registró los angustiosos segundos que vivió una comerciante en Soledad, Atlántico, cuando advirtió las intenciones de un hombre que ingresó a su establecimiento y alcanzó a ponerse a salvo. Es la segunda vez que la mujer se convierte en blanco de un ataque y una de las hipótesis apunta a presiones para obligarla a pagar una cuota extorsiva.

Por segunda vez, una comerciante estuvo frente a frente con la posibilidad de ser atacada en el mismo negocio con el que se gana la vida. Esta vez alcanzó a darse cuenta de lo que estaba pasando: vio al hombre entrar, sospechó inmediatamente de sus intenciones y corrió a esconderse antes de que pudiera hacerle daño.

El nuevo episodio ocurrió en el barrio Costa Hermosa, en Soledad, Atlántico, y quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento. Las imágenes se convirtieron ahora en una pieza importante para tratar de identificar al sujeto y establecer quién estaría detrás de los reiterados ataques contra la mujer.

Lo más preocupante para los investigadores es que se trata de la segunda ocasión en que la comerciante se convierte en objetivo de criminales. Entre las hipótesis que rodean el caso aparece una posible retaliación relacionada con el cobro de una extorsión.

Vio al hombre y entendió que algo estaba mal

Los segundos previos al ataque quedaron grabados.

De acuerdo con la información conocida, un individuo llegó hasta el establecimiento comercial donde se encontraba la mujer. Su comportamiento despertó las sospechas de la propietaria, quien aparentemente alcanzó a advertir que el sujeto pretendía atacarla.

Su reacción fue inmediata.

La comerciante corrió hacia una zona del negocio buscando refugio, mientras el hombre ingresaba al establecimiento. Esa reacción terminó siendo determinante para que el ataque quedara frustrado y la mujer pudiera salir ilesa.

El pistolero finalmente abandonó el lugar sin lograr su propósito.

Las autoridades analizan ahora las grabaciones de las cámaras de seguridad para reconstruir la llegada y posterior huida del sospechoso, además de establecer si otras personas participaron en la acción.

Ya habían intentado atacarla

El episodio adquiere mayor gravedad porque la víctima ya había sido blanco de criminales anteriormente.

Las primeras indagaciones indican que esta es la segunda oportunidad en que la misma comerciante y su establecimiento aparecen relacionados con un ataque armado, situación que prácticamente descarta para los investigadores la posibilidad de que se trate de un hecho fortuito.

La insistencia de los delincuentes concentra la investigación en establecer qué existe detrás de las amenazas contra la mujer y por qué nuevamente fueron hasta su lugar de trabajo para buscarla.

Una de las líneas investigativas apunta a presuntas exigencias económicas. La comerciante estaría siendo presionada para entregar una cuota extorsiva y su resistencia a pagar podría estar relacionada con los ataques. Esta hipótesis, sin embargo, deberá ser confirmada por las autoridades durante el avance de las pesquisas.

Trabajar bajo la amenaza de los criminales

El caso vuelve a exponer la difícil situación que enfrentan comerciantes que terminan convertidos en objetivo de estructuras dedicadas a la extorsión.

En este caso, la mujer ha logrado sobrevivir en dos oportunidades, pero la reiteración de los ataques aumenta la preocupación por su seguridad. Su propio establecimiento, el lugar donde desarrolla diariamente su actividad económica, se ha convertido también en el escenario donde los delincuentes han intentado alcanzarla.

Las autoridades adelantan labores de investigación para identificar al hombre registrado por las cámaras y determinar quiénes habrían ordenado el ataque.

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También buscan establecer si detrás de ambos episodios estaría la misma estructura delincuencial y comprobar la posible relación con exigencias extorsivas.

Por segunda vez, la comerciante logró escapar. Esta vez fueron su reacción y esos pocos segundos de ventaja los que impidieron que el pistolero consiguiera atacarla. Ahora el reto de las autoridades será evitar que los responsables tengan una tercera oportunidad.


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