Subió por unos mangos para ganarse el día y terminó perdiendo la vida: ahora familia de joven venezolano pide ayuda para llevarlo a su país


El hombre de 22 años murió tras permanecer varias horas en una Unidad de Cuidados Intensivos luego de caer de un árbol mientras recolectaba mangos para vender en Gaira, Santa Marta. Ahora sus familiares buscan reunir recursos para repatriar su cuerpo a Venezuela.

La necesidad lo llevó a subir varios metros en busca de unos mangos que luego vendería para conseguir el sustento del día. Horas después, esa intención lo terminó llevando a una sala de cuidados intensivos y, finalmente, a una tragedia que hoy enluta a una familia venezolana lejos de su tierra.

Ronny Xavier Lucena Sequeira, de 22 años, falleció luego de luchar por su vida tras sufrir una aparatosa caída de un árbol en Gaira, al sur de Santa Marta. El joven permaneció varias horas bajo observación médica, pero la gravedad de las lesiones acabó apagando sus esperanzas de sobrevivir.

La caída que cambió todo

De acuerdo con la información conocida, Ronny realizaba una actividad que hacía con frecuencia: recolectar mangos para venderlos en diferentes sectores de la ciudad y obtener el dinero con el que se sostenía.

Mientras se encontraba sobre el árbol, perdió el equilibrio y cayó desde varios metros de altura. El fuerte impacto le provocó lesiones de extrema gravedad que obligaron a quienes estaban cerca a prestarle los primeros auxilios y pedir ayuda de inmediato.

Inicialmente fue trasladado al Centro de Salud de Gaira. Sin embargo, debido a la complejidad de su estado, los médicos ordenaron su remisión al Hospital Julio Méndez Barreneche, donde ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Los médicos lucharon por salvarlo

Durante varias horas, el personal médico intentó estabilizar al joven venezolano mediante distintos procedimientos de urgencia. Pese a los esfuerzos, los traumatismos sufridos durante la caída resultaron fatales y su fallecimiento fue confirmado poco después.

Tras conocerse la noticia, funcionarios de la Sijín de la Policía Metropolitana de Santa Marta realizaron la inspección técnica del cuerpo y posteriormente lo trasladaron a las instalaciones de Medicina Legal, donde permanece mientras avanzan los trámites correspondientes.

Ahora la batalla es llevarlo de regreso a casa

La muerte de Ronny dejó una profunda tristeza entre sus familiares y amigos, quienes enfrentan ahora un nuevo desafío: reunir el dinero necesario para repatriar su cuerpo hasta Venezuela y darle sepultura en su tierra natal.

Sus allegados iniciaron una campaña solidaria con la esperanza de recibir apoyo de la comunidad para cumplir ese propósito. Las personas que deseen colaborar pueden comunicarse al 300 702 2152.

Ronny vivía en el barrio Altos de Simón Bolívar, era soltero y encontraba en la venta de mangos la forma de salir adelante lejos de su país. Hoy, quienes compartieron con él solo esperan poder darle el último adiós en el lugar donde comenzó su historia.


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