
“No me dejes, mi amor”: el desgarrador adiós de una mujer al hombre que acababan de matar
La víctima fue atacada a tiros en plena vía pública por un hombre armado que escapó tras dispararle en repetidas ocasiones. La escena quedó marcada por el dolor de su compañera sentimental, quien lo abrazó, lo besó y se negó a separarse de él tras el atentado.
Lo levantó del pavimento cuando ya estaba inmóvil. Lo abrazó con fuerza, le acarició el rostro ensangrentado y comenzó a llenarlo de besos mientras lloraba desconsoladamente. A pocos metros del lugar donde un sicario acababa de dispararle varias veces, la mujer se negó a aceptar que el hombre al que amaba había muerto y, aferrada a su cuerpo, repetía una y otra vez: “No me dejes, mi amor”.
La desgarradora escena se registró en el barrio Villa Katanga, en Soledad, Atlántico, luego de que un joven fuera asesinado a tiros en plena vía pública por un hombre armado que escapó del lugar tras perpetrar el ataque.
Las balas acabaron con todo en segundos
Según las primeras versiones conocidas por las autoridades y habitantes del sector, la víctima se encontraba en una calle del barrio cuando fue sorprendida por un sujeto que se movilizaba a pie.
Sin mediar muchas palabras, el atacante sacó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones. Los estruendos de las detonaciones alertaron a los residentes del sector, mientras el agresor emprendía la huida dejando al joven gravemente herido sobre el pavimento.
Algunos vecinos corrieron para intentar auxiliarlo y otros llamaron a las líneas de emergencia. Sin embargo, la gravedad de las heridas hacía evidente que la situación era crítica.
La mujer corrió hasta donde estaba su pareja
La noticia del atentado llegó rápidamente hasta la compañera sentimental de la víctima.
Desesperada, la mujer se trasladó hasta el sitio exacto donde había ocurrido el ataque. Cuando llegó encontró a su pareja tendida en medio de la calle, rodeada por varias personas que intentaban ayudar.
Sin importar la presencia de curiosos, patrullas o vecinos, corrió hacia él y se arrodilló a su lado.
Los testigos aseguran que comenzó a abrazarlo mientras lloraba desconsoladamente. También le hablaba al oído como si intentara convencerlo de permanecer con vida.
“No me dejes, mi amor”, repetía una y otra vez mientras sostenía su cuerpo.
Un beso de despedida que conmovió al barrio
La escena dejó impactados incluso a quienes están acostumbrados a presenciar hechos violentos.
Habitantes del sector relataron que la mujer permaneció aferrada al cuerpo durante varios minutos. Se negó a apartarse y continuó abrazándolo mientras las lágrimas corrían por su rostro.
En medio de la desesperación, le dio varios besos y lo sostuvo entre sus brazos como si intentara protegerlo de una realidad que ya era imposible cambiar.
Muchos vecinos terminaron llorando al observar el dolor de la mujer. Otros guardaron silencio mientras contemplaban una despedida marcada por la impotencia.
La imagen de ella abrazando al hombre que acababa de perder se convirtió en la escena más dolorosa de una mañana que terminó teñida por la violencia.
Buscan al responsable
Tras el crimen, unidades de la Policía llegaron al lugar para acordonar la zona e iniciar las primeras labores investigativas.
Las autoridades adelantan la recolección de testimonios y la revisión de cámaras de seguridad instaladas en sectores cercanos con el propósito de identificar al responsable del ataque.
Por ahora, los móviles del homicidio siguen siendo materia de investigación.
Mientras los investigadores intentan reconstruir los minutos previos al atentado, en Villa Katanga permanece el recuerdo de una escena que estremeció a todo el barrio: una mujer abrazando al amor de su vida sobre el asfalto, negándose a dejarlo ir incluso cuando las balas ya habían escrito el desenlace.
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