Se hicieron pasar por policías para robar una casa y terminaron matando a una joven de 19 años


Hombres armados que llegaron vestidos como agentes de la Sijín irrumpieron en una vivienda rural de Palmira con el supuesto objetivo de realizar un allanamiento. Tras reducir a una familia y comenzar un robo, fueron descubiertos por un subintendente de la Policía que acudió al escuchar los gritos de auxilio. La balacera que siguió dejó una joven muerta y dos personas heridas.

A las dos de la madrugada tocaron la puerta como si fueran autoridades. Llegaron en camionetas, vestidos con prendas similares a las de la Policía Nacional y hablando como si estuvieran cumpliendo una diligencia oficial. Minutos después, la mentira quedó al descubierto, las armas comenzaron a disparar y una joven de apenas 19 años terminó muerta.

La tragedia ocurrió en el corregimiento de Palmaseca, zona rural de Palmira, donde un grupo de delincuentes montó un falso operativo de la Sijín para ingresar a una vivienda y cometer un asalto.

Lo que parecía un allanamiento legal terminó convirtiéndose en una escena de terror para toda una familia.

El engaño que abrió la puerta

Según las primeras investigaciones, varios hombres armados llegaron en dos camionetas hasta la vivienda durante la madrugada.

Los sujetos portaban armas cortas y largas y vestían prendas alusivas a la Policía Nacional. Con esa apariencia lograron convencer a los habitantes de que se encontraban frente a funcionarios que cumplían una diligencia judicial.

Una vez dentro del inmueble, la historia cambió por completo.

Los delincuentes comenzaron a someter a los ocupantes de la casa. Algunos fueron reducidos y amordazados mientras los intrusos recorrían las habitaciones buscando dinero, joyas y otros objetos de valor.

Durante varios minutos la familia permaneció bajo el control de los asaltantes, sin posibilidad de pedir ayuda.

Los gritos alertaron a un policía

El plan comenzó a derrumbarse cuando desde el interior de la vivienda empezaron a escucharse desesperados llamados de auxilio.

Los gritos fueron escuchados por un subintendente activo de la Policía Nacional que se encontraba descansando en una residencia cercana y que, según las autoridades, tendría vínculos familiares con las víctimas.

Al percatarse de lo que ocurría, el uniformado decidió intervenir.

Lo que encontró fue un grupo de hombres armados ejecutando un robo bajo la fachada de un procedimiento policial.

La balacera que terminó en tragedia

Cuando los delincuentes fueron sorprendidos reaccionaron de inmediato y abrieron fuego.

El intercambio de disparos convirtió la vivienda en un campo de batalla. Los proyectiles atravesaron paredes, ventanas y habitaciones mientras los ocupantes intentaban ponerse a salvo.

En medio del enfrentamiento resultó gravemente herida Diana Isaza, una joven de 19 años que quedó atrapada en la línea de fuego.

La víctima fue trasladada de urgencia a un centro médico, pero los esfuerzos de los especialistas resultaron insuficientes. Horas después se confirmó su fallecimiento.

Su muerte se convirtió en el desenlace más doloroso de una noche que comenzó con un supuesto allanamiento y terminó con una familia destruida.

Dos heridos más y una cacería contra los responsables

En el mismo hecho también resultaron lesionadas otras dos personas.

Entre los heridos figura el subintendente que enfrentó a los delincuentes y otro familiar que se encontraba dentro de la vivienda cuando ocurrió la incursión criminal.

Ambos recibieron atención médica mientras las autoridades desplegaban operativos para ubicar a los responsables.

Los investigadores trabajan ahora para establecer cuántos hombres participaron en el asalto, cómo lograron conseguir los uniformes y cuál fue la ruta que utilizaron para escapar después de la balacera.

Una familia marcada para siempre

La investigación busca esclarecer cada detalle de lo ocurrido, pero hay una realidad que ya es imposible cambiar.

Diana Isaza salió herida de una balacera provocada por hombres que utilizaron la imagen de la autoridad para cometer un delito. Tenía 19 años y quedó atrapada en medio de un enfrentamiento que jamás debió ocurrir.

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En Palmaseca la conmoción sigue siendo profunda. Lo que llegó disfrazado de operativo policial terminó revelándose como un robo violento que dejó una joven muerta, dos personas heridas y una familia enfrentando una pérdida imposible de reparar.


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