Magdalena volvió a votar por la izquierda, pero la diferencia ya no es la misma: así quedó el mapa político tras las presidenciales de 2026


Iván Cepeda ganó el departamento con más del 52 % de los votos y mantuvo la hegemonía electoral del Pacto Histórico. Sin embargo, Abelardo de la Espriella logró acercarse como ningún candidato de oposición lo había hecho desde la llegada de Gustavo Petro al poder.

El Magdalena volvió a entregarle la victoria al bloque político de izquierda. Los resultados del preconteo presidencial 2026 confirmaron que Iván Cepeda se impuso en el departamento con 263.014 votos, equivalentes al 52,26 % de la votación, mientras que Abelardo de la Espriella alcanzó 197.533 sufragios, correspondientes al 39,25 %.

La diferencia final fue de más de 65 mil votos, suficiente para que el Pacto Histórico mantuviera el control electoral de uno de sus territorios más importantes en la Costa Caribe.

Sin embargo, detrás de la victoria hay una realidad política más compleja: la izquierda sigue ganando, pero ya no con la misma comodidad que hace cuatro años.

Del fenómeno Petro al reto de sostener el poder

Para entender lo ocurrido en estas elecciones es necesario mirar hacia 2022.

En la segunda vuelta presidencial, Gustavo Petro obtuvo en el Magdalena 302.439 votos y alcanzó el 60,22 % de la votación departamental. Rodolfo Hernández llegó al 38,13 %.

Cuatro años después, Iván Cepeda mantiene la victoria para el mismo bloque político, pero con una reducción cercana a ocho puntos porcentuales.

La cifra revela que el petrismo conserva una estructura sólida en el departamento, aunque también evidencia desgaste y una oposición mucho más fortalecida.

No se trata de una derrota para la izquierda. Por el contrario, sigue siendo la principal fuerza electoral del Magdalena. Lo que muestran las urnas es que el margen de dominio comenzó a reducirse.

El peso de la estructura progresista

Uno de los factores que explica la victoria de Cepeda es la permanencia de una maquinaria política progresista consolidada durante más de una década en el departamento.

Santa Marta, Ciénaga y varios municipios históricamente cercanos a los proyectos políticos alternativos volvieron a responder en las urnas.

La estructura territorial construida alrededor de los movimientos de izquierda, sumada al respaldo de sectores afines al Gobierno nacional, permitió mantener una ventaja superior al 50 %.

En términos políticos, el Magdalena sigue siendo uno de los bastiones más importantes del progresismo colombiano.

Abelardo logró algo que pocos habían conseguido

Aunque perdió las elecciones en el departamento, Abelardo de la Espriella deja uno de los resultados más relevantes de la jornada.

Sus 197.533 votos representan una de las votaciones más altas alcanzadas por una candidatura de oposición frente al bloque progresista en los últimos años dentro del Magdalena.

Su discurso de seguridad, autoridad, confrontación con el Gobierno y rechazo al petrismo logró penetrar en sectores urbanos, empresariales y ciudadanos inconformes con la situación económica y de orden público del país.

El crecimiento de la derecha quedó reflejado en las urnas.

Mientras Petro superó por más de 110 mil votos a Rodolfo Hernández en 2022, Cepeda redujo esa ventaja a poco más de 65 mil votos en 2026. (Diario La República)

El hundimiento de la derecha tradicional

Otro dato que deja la elección es el debilitamiento de los sectores tradicionales del uribismo en el departamento.

La tercera posición de Paloma Valencia demuestra que buena parte del electorado conservador terminó concentrándose alrededor de Abelardo de la Espriella.

La derecha encontró un candidato capaz de reunir el voto de oposición alrededor de una sola figura.

Eso explica por qué la diferencia frente al Pacto Histórico terminó siendo mucho menor que la registrada hace cuatro años.

Un departamento que sigue polarizado

Los resultados dejan una conclusión clara.

El Magdalena continúa siendo un territorio favorable a la izquierda, pero ya no es un escenario de dominio absoluto.

La elección mostró un departamento dividido entre dos grandes corrientes políticas: un bloque progresista que conserva el poder electoral y una oposición que logró crecer de manera significativa.

Iván Cepeda ganó y mantuvo viva la fuerza morada del Pacto Histórico en el Magdalena.

Pero Abelardo demostró que existe una base política robusta dispuesta a disputarle cada voto a la izquierda en los próximos años.

Lea aquí: No ganó ni el de Uribe ni el de Petro: nace un nuevo fenómeno electoral en Colombia llamado Abelardo de la Espriella

Las urnas hablaron y dejaron un mensaje contundente: el Magdalena sigue siendo progresista, aunque la batalla política por el control electoral del departamento apenas comienza.


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