
Mató a su amigo por meterse con la mujer y lo enterró en el patio: fue descubierto por usar tarjetas bancarias de la víctima
En San Mateo, estado Aragua, Venezuela, un hombre fue asesinado y enterrado en una vivienda; el presunto responsable fue capturado.Un hombre asesinó a su amigo por celos, escondió el cuerpo en el patio de su casa. Pero siguió usando sus tarjetas de crédito y eso permitió descubrirlo.
Todo comenzó el 24 de abril. Carlos Javier Sarmiento Berrio de 45 años, salió de su jornada en la azucarera El Palmar.
Mientras él cerraba su día, alguien más ya había definido lo que iba a ocurrir después. Había una idea en marcha. Un plan tomando forma.
Minutos después, Kevin Ramírez, un conocido lo abordó con una propuesta: ayudarle a revisar un vehículo. Una invitación de un amigo que no levantó sospechas. Sarmiento aceptó, sin sospechar que sería una invitación a su muerte.
Caminaron hasta la vivienda en la calle Cedeño, en la localidad de San Mateo, municipio Bolívar del estado Aragua, Venezuela. Ya puertas adentro, la conversación se extendió y un tema oscuro apareció. Señalamientos de una traición. Reclamos. Intercambio de palabras.
Le reclamaba por meterse con su mujer
Las sospechas de una relación a escondidas entre la víctima y la esposa del agresor salieron a flote. Celos acumulados. La discusión subió de tono. Y en cuestión de segundos la violencia apareció.
Dentro del inmueble, el hombre sacó un arma de fuego. Disparó al menos en seis oportunidades. Carlos Javier cayó sin vida en el lugar. Todo quedó dentro de esas paredes.
Después vino el intento de ocultarlo todo. El agresor cavó una fosa en el patio de su propia casa. Con prisa. Enterró el cuerpo de quien había sido su amigo, su compadre. Pensó que todo estaba bien calculado. Pero algo lo delataría.
Pasaron las horas y el silencio de Carlos Javier comenzó a pesar. La familia inició la búsqueda. Lo reportaron como desaparecido. Recorrieron hospitales, estaciones policiales. Preguntas sin respuesta.
Usaba su tarjeta de crédito
Pero el responsable cometió un error clave. Usó la tarjeta bancaria de la víctima para hacer compras. Un movimiento que dejó rastro. Registro tras registro. Ese detalle activó el seguimiento de las autoridades.
Las comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) lograron ubicarlo. El rastro digital los llevó hasta la vivienda, cerca del Grupo Escolar “Presidente Medina Angarita”.
El rastro los llevó a una tercera persona involucrada, quien le habría suministrado el arma a Kevin. Posteriormente todo quedó al descubierto.
La tarde del operativo, los funcionarios llegaron al sitio. Lo abordaron. Lo acorralaron. La tensión subió en segundos. Sin mediar, el hombre tomó un arma de fuego y abrió fuego contra los uniformados. Murió en el lugar abatido.
Posteriormente, los agentes del Cicpc detuvieron al presunto asesino, quien admitió el asesinato y condujo a los funcionarios al sitio donde sepultó el cadáver, el cual desenterraron. Hoy, solo queda una cadena de decisiones, traiciones marcada por los celos que terminó en tragedia doble.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
