Dos ataques en menos de dos horas: Ciénaga volvió a contar muertos a plena luz del día


Una seguidilla de atentados armados en el barrio Santa Inés dejó dos hombres asesinados y una menor herida. Los hechos, ocurridos en puntos concurridos y cerca de una institución educativa, quedaron bajo investigación mientras crece la preocupación por la repetición del mismo patrón violento.

El gatillo se activó dos ocasiones en un mismo barrio del municipio de Ciénaga. Edwin Samir Monsalvo Marín, conocido como “Guaquita”, fue ubicado y atacado sin previo aviso en la Troncal del Caribe, a la altura de la calle 18 con carreras 5 y 6, frente a un dispensario de Audifarma.

Los hombres llegaron directo a él. No hubo palabras. Dispararon.

Intentó correr. Avanzó unos metros buscando refugio entre la vía y los locales abiertos. El movimiento duró segundos. Las balas lo alcanzaron antes de lograrlo. Su cuerpo se desplomó en plena calle, frente a comerciantes y transeúntes. Murió en el sitio.

La escena quedó marcada por la misma secuencia que se repite: hombres armados irrumpen, disparan, dejan un cuerpo y desaparecen.

Una menor en medio del fuego

El ataque ocurrió en un punto de alto tránsito. Negocios abiertos, flujo constante de personas, vida cotidiana interrumpida por detonaciones.

En medio de la ráfaga, una menor de edad quedó expuesta. Recibió un impacto y fue trasladada de urgencia a un centro asistencial.

Permanece bajo observación médica.

El disparo que buscaba a un hombre terminó alcanzando a quien pasaba por el lugar.

Minutos después, los familiares de la víctima llegaron. El dolor ocupó el espacio donde aún estaban las evidencias. Nadie tenía respuestas.

La escena se repite

La zona fue acordonada. Criminalística inició la inspección técnica y la recolección de pruebas. El caso entró en investigación. Pero la violencia no se detuvo.

Menos de dos horas después, en el mismo barrio, otro ataque armado volvió a sacudir a Ciénaga.

Segundo ataque: otro nombre, mismo final

La calle 22 con carrera 5 se convirtió en el nuevo punto de la violencia. A pocos metros de una institución educativa, Lian Pardo fue ubicado por hombres armados.

Le dispararon en repetidas ocasiones.

Quedó gravemente herido en el lugar mientras los atacantes huían sin dejar rastro. Fue auxiliado y trasladado a un centro asistencial. No sobrevivió.

Murió minutos después por la gravedad de las heridas.

Ciénaga bajo presión

Dos ataques. Dos muertos. Una menor herida. Mismo barrio. Misma dinámica. Mismo resultado.

La repetición de los hechos mantiene en alerta a la comunidad, que ve cómo la violencia se instala en espacios cotidianos sin distinguir horarios ni entornos.

Las autoridades avanzan en investigaciones paralelas para establecer los móviles y determinar si ambos hechos están relacionados. Por ahora, no hay claridad sobre los responsables.

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Lo que sí es evidente es el patrón.

Hombres armados que llegan, disparan y se van. Y una ciudad que vuelve a contar víctimas en cuestión de horas.


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