Emboscada brutal: de 30 disparos matan a escolta de la UNP y dejan a su protegido al borde de la muerte


Un exintendente de la Policía Nacional fue asesinado en una ráfaga de más de 30 disparos en zona rural de Santander de Quilichao. El hombre al que protegía sobrevivió, pero está en estado crítico. No hay capturas ni una hipótesis oficial.

La ráfaga no dio oportunidad de nada. Fueron más de 30 disparos en cuestión de segundos. Directos. Cerrados. Suficientes para apagar una vida y dejar otra colgando de un hilo.

La mañana de este viernes 24 de abril, en la vía rural que conduce al sector de Quitapereza, en Santander de Quilichao, una camioneta de alta gama quedó atravesada en medio del monte. Detenida a la fuerza. Perforada por balas. Convertida en escena de guerra.

Ahí iba un esquema de protección. Y ahí los estaban esperando.

Ataque calculado en un corredor solitario

El lugar no era casual. Un tramo apartado, rodeado de vegetación, con poco tránsito. Ideal para cerrar el paso y ejecutar.

La camioneta fue interceptada sin advertencia. Segundos después comenzó la descarga. No hubo negociación. No hubo intento de intimidación. Fue un ataque diseñado para eliminar.

Las ráfagas impactaron el vehículo desde varios ángulos. Los disparos atravesaron latas, vidrios y cuerpos. Todo quedó expuesto en cuestión de segundos.

Un escolta sin oportunidad

En el lugar murió Nilson Tumal, exintendente de la Policía Nacional y escolta adscrito a la Unidad Nacional de Protección (UNP). Tenía experiencia en terreno. Sabía cómo reaccionar. Pero esta vez no hubo margen.

La intensidad del ataque lo superó. La precisión con la que dispararon no dejó espacio para maniobras. Quedó sin vida dentro del vehículo que debía ser su zona segura.

Su muerte fue inmediata.

El objetivo sobrevivió, pero está crítico

La intención era no dejar sobrevivientes. Aun así, en medio del fuego, la persona protegida logró salir con vida.

Gravemente herida, fue evacuada de urgencia a un centro asistencial. Su identidad se mantiene en reserva. Su estado es crítico. Hasta ahora no hay reporte médico oficial.

Sobrevivió, pero apenas.

El carro quedó enmontado, detenido en medio de la vegetación. La carrocería llena de impactos. Los vidrios reventados. Casquillos regados en la vía.

Unidades de la Fuerza Pública llegaron después. Acordonaron la zona. Iniciaron la recolección de pruebas. Revisan cámaras en sectores cercanos e intentan reconstruir cada segundo del ataque.

Las primeras versiones apuntan a una acción planeada. Dispararon y huyeron.

Sin capturas, sin responsables

Hasta el momento no hay detenidos. Tampoco una hipótesis oficial clara. El caso sigue abierto mientras las autoridades buscan rastros que permitan identificar a los responsables.

Para la familia de Nilson Tumal, la noticia cayó como un golpe seco. Un hombre con trayectoria en la Policía, con experiencia en protección, asesinado en segundos en una vía apartada.

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La investigación avanza sin respuestas concluyentes. Una vida ya se perdió. La otra sigue en juego. Y los responsables siguen sin rostro.


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