Javiercito dos veces logró salvarse; a la tercera lo ejecutaron con 16 tiros


El joven de 21 años, conocido como “Javiercito”, fue asesinado en plena vía pública del barrio El Bosque, en Barranquilla, tras ser interceptado por sicarios en motocicleta. Tenía antecedentes judiciales y, según versiones, hacía parte de una pandilla enfrentada en la zona.

Dos veces lo intentaron y fallaron. La tercera le dispararon las veces necesarias hasta asegurar su muerte.

A plena luz del día, Javier Esteban Ávila Redondo cayó acribillado sobre el asfalto de la avenida Cordialidad con carrera 7. 16 disparos cerraron la persecución que ya llevaba semanas.

Tenía 21 años. Lo conocían como “Javiercito”. Su historia terminó donde el tráfico es constante y la gente no se detiene: frente a un desguazadero, bajo la mirada de conductores y peatones que quedaron atrapados en una escena de muerte.

El ataque, sin escape

Minutos antes del crimen, el joven permanecía en el sector. No hubo tiempo de reaccionar. Solo la llegada de una motocicleta que se abrió paso entre los vehículos.

El parrillero descendió sin apuro. Sacó el arma y disparó una y otra vez.

16 detonaciones desataron el caos y el pánico. El tránsito se paralizó en cadena. Conductores frenaron en seco. Peatones corrieron hacia los andenes. Algunos buscaron refugio detrás de los carros.

Ávila Redondo cayó al pavimento sin posibilidad de reacción. Los impactos, según testigos, se concentraron en el pecho. Murió en el sitio.

Los sicarios regresaron a la motocicleta y desaparecieron entre el tráfico, como si nada hubiera pasado.

La escena del crimen

El silencio llegó después de los disparos. Las miradas se clavaron sobre el cuerpo. Algunos curiosos se acercaron con cautela. Un par intentó verificar si había signos vitales. Ya era tarde.

Minutos después, la Policía acordonó el área. Desvió el flujo vehicular y dio inicio a los actos urgentes. Peritos recogieron casquillos y comenzaron la revisión de cámaras de seguridad para reconstruir el recorrido de los agresores.

La escena quedó marcada por la evidencia: impactos en el pavimento, rastros de pólvora y un cuerpo que no logró sobrevivir al tercer intento.

Un objetivo repetido

No era la primera vez que lo buscaban.

Según versiones de habitantes del sector, “Javiercito” ya había sido víctima de atentados previos. En una ocasión logró salir ileso. En otra, esquivó la muerte.

El último antecedente ocurrió el 25 de marzo, en la calle 55B con carrera 5C, en el barrio La Sierrita. Esa vez sobrevivió. Esta vez no lo perdonaron.

Antecedentes y entorno

Javiercito tenía un historial judicial que lo ubicaba en el radar de las autoridades. Registraba anotaciones por porte ilegal de arma de fuego en 2022, 2023, 2024 y 2025, además de procesos por porte de estupefacientes en 2017 y hurto en 2023.

De acuerdo con versiones no confirmadas, se dedicaría a actividades delictivas en el sector de El Bosque, lo que podría estar relacionado con el ataque.

Las autoridades también señalaron que presuntamente integraba la pandilla ‘Los Carule del Bosque’, grupo que mantenía enfrentamientos con ‘Los BCK del Bosque’, en una disputa que ha dejado episodios violentos en la zona.

Lo intentaron más de una vez. Esta vez lo lograron.

En una avenida llena, con testigos obligados a ver cada segundo, cayó “Javiercito”. No hubo persecución, ni intercambio, ni posibilidad de defensa.

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Solo un objetivo claro, una ejecución directa y una ciudad que volvió a presenciar cómo la violencia se impone en plena calle.


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