
Cayó “Motosexi”, el hombre que convertía una moto en una trampa para abusar de mujeres: las cazaba afuera de discotecas en estado de alicoramiento
Durante años merodeó discotecas y calles solitarias de Sincelejo buscando mujeres vulnerables. Les ofrecía servicios de transporte o falsas ofertas de empleo las llevaba a zonas apartadas donde, según la Fiscalía, las amenazaba con un cuchillo para abusarlas. La captura de alias “Motosexi”, realizada en Antioquia, destapó al menos ocho casos documentados y un posible número mayor de víctimas.
Durante años, varias mujeres en Sincelejo aceptaron lo que parecía un servicio cotidiano: un mototaxi para volver a casa o una conversación sobre una oportunidad de trabajo. Lo que no sabían era que ese trayecto podía convertirse en una trampa.
Ese hombre era Anuar Julio Meza Salgado, de 32 años, conocido como alias “Motosexi”, capturado en el municipio de Puerto Berrío, Antioquia, tras una investigación que lo vincula con una serie de abusos sexuales cometidos mediante engaños y amenazas en Sincelejo.
De acuerdo a las investigaciones, en la mayoría de casos que tiene denuncia en su contra, Meza se ubicaba afuera de las discotecas en horas de la madrugada y ofrecía llevarlas a sus casas a bajas cuotas a mujeres que salían en estado de embriaguez. A algunas de las que abusó las dejó incluso sin ropa abandonadas.
Sobre él pesaba una orden judicial por acceso carnal violento, luego de que investigadores del CTI de la Fiscalía lograran reconstruir un patrón de ataques que durante años sembró miedo en diferentes sectores de Sincelejo.
Hasta ahora, ocho víctimas han logrado reconocerlo, pero las autoridades creen que la cifra podría ser mucho mayor.
Un engaño que comenzaba con una conversación
El modo de operar del hombre no era improvisado. Según los investigadores, todo comenzaba con una charla aparentemente inofensiva.
Alias “Motosexi” se movía principalmente en motocicleta y solía merodear zonas de rumba, discotecas y estaderos de Sincelejo. Esperaba el momento en que las mujeres salían solas o buscaban transporte para regresar a casa.
Entonces aparecía con una oferta simple: un mototaxi.
Muchas aceptaban el servicio sin imaginar que el trayecto cambiaría abruptamente. Pero ese no era su único método.
En otros casos, el hombre inventaba historias sobre supuestas oportunidades laborales. Decía que un familiar tenía una joyería y que estaba buscando empleadas con urgencia. Con ese argumento lograba ganarse la confianza de algunas mujeres, quienes aceptaban encontrarse con él más tarde para conocer el supuesto trabajo.
Lo que venía después, según la investigación, era una emboscada cuidadosamente planeada.
El camino cambiaba hacia la oscuridad
Una vez las víctimas subían a la motocicleta, la ruta dejaba de ser la prometida.
En lugar de dirigirse a sus casas o al supuesto lugar de trabajo, el hombre desviaba el camino hacia sectores apartados y oscuros de la ciudad.
Entre los lugares señalados por la investigación aparecen la vía a Las Palmas, zonas enmontadas detrás del colegio Las Mercedes, sectores del barrio Policarpa, el sitio conocido como Chucha Barata y áreas cercanas a las bodegas de Arturo Cumplido.
Allí, lejos de cualquier ayuda, las intimidaba con un cuchillo.
Según los testimonios recogidos en el proceso judicial, el arma era utilizada para someterlas y evitar cualquier intento de resistencia. Después de los ataques, las dejaba abandonadas en medio de la oscuridad, obligándolas a buscar cómo regresar solas.
La Fiscalía sostiene que no se trataba de hechos aislados, sino de un patrón repetido durante años.
Ocho casos y una cifra que podría crecer
La investigación logró reunir ocho denuncias formales en las que las víctimas reconocieron plenamente al agresor.
Sin embargo, para los investigadores esa cifra podría ser apenas una parte de la historia.
El miedo, la vergüenza y el impacto emocional de los ataques habrían llevado a muchas mujeres a guardar silencio durante años, lo que complica dimensionar el verdadero alcance de los hechos.
Por esa razón, tras la captura del sospechoso, las autoridades hicieron un llamado público a posibles víctimas para que denuncien.
El objetivo es que el expediente judicial se fortalezca y que todos los casos puedan ser investigados.
La captura que puso fin a años de búsqueda
Después de varios años de seguimiento, investigadores del CTI de la Fiscalía lograron ubicar al hombre en Puerto Berrío, Antioquia, donde finalmente fue capturado en cumplimiento de la orden judicial.
Con su detención, las autoridades esperan avanzar en el proceso penal y evitar que el hombre vuelva a las calles.
Pero la investigación todavía no termina. Los investigadores ahora trabajan en identificar si existen más víctimas que aún no han hablado.
Porque durante años, según las autoridades, una motocicleta fue suficiente para esconder un depredador que se movía entre la noche, el engaño y el miedo.
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