
Juan Daniel Oviedo, el fenómeno de las consultas: más de 900.000 votos y el nacimiento de un nuevo jugador en la carrera presidencial
El economista y exdirector del Dane se convirtió en la gran sorpresa de las consultas interpartidistas al posicionarse como el segundo aspirante más respaldado de la jornada, solo por detrás de Paloma Valencia. Su irrupción reconfigura el mapa político y lo instala como una figura a tener en cuenta rumbo a las presidenciales de 2026.
Mientras los focos se concentraban en los grandes partidos y en los nombres tradicionales de la política, Juan Daniel Oviedo terminó emergiendo como uno de los fenómenos electorales de la jornada. Con más de 900.000 votos y el 75,66 % de las mesas escrutadas, el economista logró convertirse en el segundo aspirante más votado de las consultas, solo superado por la senadora Paloma Valencia.
No fue un resultado menor ni accidental. Fue un golpe directo al tablero político nacional.
En una contienda con 16 aspirantes, Oviedo logró imponerse como una figura competitiva sin la maquinaria de los partidos tradicionales, apoyado en una narrativa distinta: la política basada en datos, evidencia y gestión técnica. Su votación no solo lo posiciona como uno de los nombres fuertes hacia la presidencial de 2026, sino que demuestra que en medio de la polarización del país hay espacio para otro tipo de liderazgo.
Así surgió su proyecto
La apuesta de Oviedo comenzó meses atrás. El 31 de mayo de 2025 renunció a su curul en el Concejo de Bogotá para dedicarse por completo a la construcción de su candidatura presidencial a través de su plataforma independiente Con Toda por Colombia. Fue un movimiento arriesgado, pero calculado.
Durante su paso por el Concejo se ganó reputación de disciplinado y metódico. Lideró 16 debates de control político y defendió una línea que él mismo definió como “oposición constructiva”: cuestionar al poder, pero con cifras en la mano y propuestas concretas, no con discursos incendiarios.

Ese mismo estilo fue el que trasladó a la campaña.
Lejos de las plazas llenas de arengas ideológicas, Oviedo construyó su imagen caminando barrios, trotando por parques y conversando con comerciantes. Su discurso se sostuvo sobre una idea insistente: el Estado debe funcionar como un sistema capaz de medir, corregir y ejecutar, tal como se hace con los datos en la economía.
Pero detrás de esa imagen técnica también hay una historia personal que terminó convirtiéndose en parte de su narrativa política.
La cicatriz que cruza su rostro es el recuerdo de un accidente en la infancia. A eso se suma la pérdida parcial de audición en el oído derecho, una condición que lo obligó desde niño a aprender a leer los labios y a mantener contacto visual permanente con quienes le hablan. Lo que durante años fue motivo de burlas terminó convirtiéndose en un símbolo de resiliencia y autenticidad.
Oviedo no ha ocultado nada de su vida. Ni su orientación sexual ni su estilo de hablar, muchas veces calificado de “gomelo”. En lugar de esconderlo, lo convirtió en parte de su identidad política. Su campaña ha girado alrededor de esa idea: ser diferente en un escenario político dominado por extremos ideológicos y discursos radicales.
Quienes han seguido su campaña también describen un ritmo casi obsesivo. Oviedo duerme apenas cuatro horas, organiza su agenda con precisión milimétrica y mantiene rutinas estrictas durante la campaña. Para él, la política no es improvisación: es método.
Ese enfoque, que durante años lo convirtió en una figura reconocida en el mundo técnico tras su paso por la dirección del Dane, ahora parece estar encontrando eco en una parte del electorado que busca algo distinto.
Los más de 900.000 votos obtenidos en las consultas no lo convierten todavía en ganador de nada. Pero sí lo instalan como uno de los nombres a tener en cuenta para lograr buenos resultados electorales.
En un país acostumbrado a las mismas disputas ideológicas de siempre, Oviedo acaba de demostrar que hay un espacio electoral para una figura técnica que promete gobernar con datos y no con consignas.
Y después de esta jornada electoral, la política colombiana ya no puede ignorarlo.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
