
Más de 3.000 computadores para cerrar la brecha: el programa Talento Magdalena sigue cambiando la vida de jóvenes del departamento
El rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, encabezó una nueva entrega de computadores para estudiantes beneficiarios de los programas Talento Magdalena y Talento Santa Marta. Según la institución, ya se han entregado más de 3.000 equipos entre computadores y tabletas, con el objetivo de reducir la brecha digital y fortalecer el acceso de jóvenes de colegios públicos a la educación superior.
La Universidad del Magdalena volvió a poner sobre la mesa una realidad que durante años ha marcado el futuro de miles de jóvenes del departamento: estudiar sin herramientas tecnológicas es casi una condena al atraso.
En días recientes, el rector Pablo Vera Salazar encabezó una nueva jornada de entrega de computadores a estudiantes beneficiarios de los programas Talento Magdalena y Talento Santa Marta, iniciativas creadas para abrir las puertas de la universidad a los mejores bachilleres de instituciones educativas públicas del territorio.
Los equipos entregados no son solo dispositivos tecnológicos. Para muchos estudiantes representan la primera vez que tienen un computador propio, una herramienta clave para estudiar, investigar y mantenerse en una universidad cada vez más digital.
De acuerdo con el rector, la cifra de dispositivos entregados ya supera los 3.000 computadores y tabletas en todo el departamento.
“Son más de 3.000 equipos que hemos entregado entre computadores y tabletas a jóvenes, deportistas destacados y miembros de grupos culturales. Para muchos de ellos es la primera vez que tienen acceso a una herramienta tecnológica de este tipo”, explicó Vera.
Una brecha que empieza a cerrarse
La universidad reconoce que el problema no es solo el acceso a la educación superior, sino las profundas desigualdades que arrastran muchos estudiantes desde el colegio.
Para Pablo Vera, el reto principal es cerrar una brecha digital que durante años ha separado a los estudiantes de colegios públicos de quienes estudian en instituciones privadas o en ciudades con mejores condiciones educativas.
“Hoy las herramientas digitales hacen parte de la vida cotidiana en todos los ámbitos. Lo ideal sería que todo estudiante, desde que entra a un colegio público, tuviera un computador y acceso a internet. Si eso no pasa, la distancia entre unos y otros cada vez será más grande”, señaló.
El rector insistió en que durante años la discusión sobre educación se ha reducido a problemas básicos como la alimentación escolar, cuando el sistema educativo debería garantizar también tecnología, infraestructura y docentes preparados.
El impacto del programa
Talento Magdalena y Talento Santa Marta nacieron con un objetivo claro: garantizar que los mejores estudiantes de los colegios públicos tengan acceso a la universidad.
El programa selecciona a los mejores bachilleres de cada institución educativa del departamento. En el caso del Magdalena, los dos mejores estudiantes de cada uno de los 675 colegios pueden acceder al beneficio. En Santa Marta, el programa amplió el cupo a cinco estudiantes por institución.
En varios municipios, con el apoyo de alcaldías locales, ese número también se amplió.
Los resultados empiezan a verse.
Hoy ya hay casi 400 profesionales graduados gracias a este programa, y por primera vez todos los municipios del Magdalena cuentan con profesionales formados en áreas como medicina, enfermería o ingeniería.
El fenómeno ha sido tan fuerte que incluso familias enteras han logrado graduarse gracias a estas oportunidades.
“Tenemos casos donde un hermano se ganó la beca, después el otro también. Incluso padres que eran docentes y nunca habían podido estudiar hoy están cursando licenciaturas virtuales. Son familias enteras Unimagdalena”, explicó el rector.
Talento que antes estaba oculto
Uno de los efectos más visibles del programa ha sido el descubrimiento de talento en zonas históricamente olvidadas del departamento.
Hoy estudiantes de corregimientos y zonas rurales están cursando carreras profesionales que antes parecían inalcanzables.
“Tenemos jóvenes de lugares como Palomino, Guachaca o zonas rurales que hoy están estudiando medicina, psicología o ingeniería. Incluso cada vez más estudiantes indígenas están llegando a la universidad”, dijo Vera.
El rector sostiene que cada vez que se abre una oportunidad, el talento aparece.
“Cuando un joven es el primero de su familia en llegar a la universidad y logra graduarse, eso transforma completamente la vida de su hogar. Cambia la historia de esa familia”, afirmó.
Las debilidades del sistema educativo
Sin embargo, el rector reconoce que muchos estudiantes llegan a la universidad con grandes vacíos académicos.
Las pruebas Saber 11 muestran que algunos de los mejores estudiantes de sus colegios obtienen puntajes muy bajos, reflejo —según él— de un sistema educativo que ha sido abandonado durante años.
“Hay jóvenes que llegan con puntajes por debajo de 250. Eso significa que ni siquiera alcanzaron a aprobar las pruebas de Estado. Pero son los mejores de su colegio. Imagínense entonces la situación del resto”, advirtió.
Por esa razón, la universidad implementó semestres de nivelación para apoyar a los estudiantes antes de iniciar formalmente sus carreras.
Según Vera, el problema no es de los jóvenes.
“El problema es estructural. Muchos colegios no tienen conectividad, no tienen laboratorios, ni bibliotecas, y en algunos casos ni siquiera profesores de matemáticas”, explicó.
Una apuesta por la educación pública
Para el rector, el fondo del problema es el abandono de la educación pública.

Recordó que durante años la confianza en los colegios públicos se ha deteriorado, incluso entre quienes toman decisiones sobre el sistema educativo.
“Hace cuánto que el hijo de un alcalde o de un alto funcionario estudia en un colegio público. Si quienes toman decisiones no creen en lo público, es difícil que el sistema mejore”, afirmó.
Por eso, desde la universidad se impulsa ahora la construcción de un Plan Decenal de Educación para Santa Marta, que se desarrollará con apoyo del Distrito y financiación de Ecopetrol y Cenit.
El objetivo será realizar un diagnóstico profundo del estado de la educación en la ciudad y plantear una política educativa de largo plazo.

Mientras ese proceso avanza, la universidad sigue apostando por abrir oportunidades.
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Cada computador entregado, dicen desde la institución, no solo cambia la vida de un estudiante.
Puede cambiar la historia completa de una familia.
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