Un historial lleno de delitos y un final a bala: así murió alias “El Chino”


El hombre de 28 años, cumplía detención domiciliaria con tobillera electrónica cuando sicarios lo atacaron sin mediar palabra. Otro joven resultó herido en el atentado ocurrido en el barrio 2 de Marzo.

La muerte le respiraba en la nuca y él lo sabía. Adrián Enrique Barrios, conocido como alias “El Chino” o “Mecánico”, caminaba con una tobillera electrónica en el tobillo, vigilado por GPS y bajo detención domiciliaria. Aun así, la noche del sábado las balas lo encontraron primero que la justicia.

El joven, de 28 años, fue asesinado a tiros hacia las 11:35 p.m. del 21 de febrero en el barrio 2 de Marzo, en el municipio de Sabanagrande, Atlántico, en un ataque armado ejecutado con precisión y sin advertencias.

Dos hombres en motocicleta llegaron, dispararon repetidamente y huyeron. Murió en el lugar.

Un ataque directo y otro joven herido

En medio del atentado también resultó herido un joven de 21 años que se encontraba cerca al momento de los disparos. Fue auxiliado y trasladado al Hospital Universidad del Norte, en el municipio de Soledad, donde permanece bajo atención médica.

La escena quedó marcada por el miedo y el estruendo de las detonaciones que rompieron la tranquilidad del sector en plena noche.

Cuando la Policía llegó, alias “El Chino” ya no tenía signos vitales.

Una vida marcada por la reincidencia

Las autoridades confirmaron rápidamente quién era la víctima.

No se trataba de un desconocido para la justicia. Según el Departamento de Policía Atlántico, Barrios acumulaba 34 anotaciones judiciales por fuga de presos y una más por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones.

Su historial lo mantenía bajo medida de detención domiciliaria, controlada mediante una tobillera electrónica con sistema GPS.

El dispositivo seguía allí cuando levantaron el cuerpo.

La justicia lo monitoreaba.

Pero alguien más lo estaba esperando.

La violencia que terminó alcanzándolo

Investigadores señalan que el ataque tuvo características propias de un sicariato: ejecución rápida, múltiples disparos y huida inmediata de los agresores.

Alias “El Chino” era considerado por las autoridades un hombre con amplio prontuario y constante reincidencia, alguien acostumbrado a evadir controles judiciales y a vivir bajo presión permanente.
Quienes lo conocían aseguran que sabía que podía morir en cualquier momento.
Y ocurrió.

Investigación en marcha

Unidades de Policía Judicial adelantan labores de verificación y recolección de información para esclarecer los móviles del crimen y dar con los responsables.

Las autoridades pidieron colaboración ciudadana a través de la línea 123 para aportar datos que permitan avanzar en la investigación.

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Mientras tanto, en Sabanagrande queda otra escena repetida: un joven con historial criminal asesinado a bala, una víctima colateral herida y una pregunta que vuelve a instalarse en la calle.
Cómo alguien vigilado por la justicia terminó ejecutado en plena vía pública.


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