18 mil samarios de 13 barrios reciben un mejor servicio de agua tras obra clave de la Essmar


La entrada en funcionamiento de un nuevo equipo de bombeo en la Estación Cárcamo de la U duplicó la capacidad de operación y comenzó a reflejarse en un servicio más continuo para 13 barrios, entre ellos el sector de la Universidad del Magdalena.

En Santa Marta, hablar de agua es hablar de paciencia, reclamos, filas de baldes, trasnochos y esperas interminables. Pero esta vez, la noticia llegó desde la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta, Essmar con un mensaje distinto: el agua empezó a mejorar, y los beneficiados fueron los más de 18 mil usuarios del sector de la Universidad del Magdalena.

Después de un largo tiempo de intermitencia, presiones bajas y ciclos de servicio que nunca lograban estabilizarse, la Estación Cárcamo de la U entró en una nueva etapa. La empresa instaló un equipo de bombeo de mayor capacidad, el cual no solo duplicó la fuerza con la que el líquido se moviliza, sino que también elevó el caudal disponible para los barrios conectados.

La estación pasó de bombear 130 a 260 litros por segundo, y el caudal útil aumentó de 130 a 200 litros por segundo, un avance técnico que suena a números, pero que en las casas se traduce en algo mucho más sencillo: el agua ahora llega y dura más tiempo.

Un cambio que se siente en las casas, los negocios y las aulas

En los alrededores de la Universidad del Magdalena, la mejora fue evidente. Familias que antes llenaban tanques durante la madrugada ahora reportan que el agua se mantiene por más horas; pequeños comercios que dependían de carros cisterna han reducido gastos; y los estudiantes que viven en residencias universitarias dejaron de hacer maromas para poder bañarse antes de clase.

“Ya no toca estar pendiente del chorro para ver si llegó. Ahora abre uno la llave y ahí está”, comentan vecinos del sector, quienes durante meses habían denunciado la irregularidad del servicio.

La intervención técnica que permite esta nueva estabilidad

La Essmar explicó que además de la bomba instalada por el equipo EBAP, se realizaron adecuaciones locativas, reparaciones internas y se incorporaron sistemas más eficientes que reducen fallas y mejoran el rendimiento.

La intervención garantiza una operación más estable y segura, especialmente en temporada decembrina, cuando la demanda del servicio se dispara.

En total, 18.513 habitantes de 13 barrios están siendo beneficiados con mayor continuidad, presión y menos interrupciones. Sectores como Urbanización Tayrona, Altos del Libertador, Ciudadela 29 de Julio, La Rosalía, entre otros, comienzan a reportar cambios positivos.

Un avance que no resuelve todo, pero marca un inicio

La crisis histórica del agua en Santa Marta no se soluciona con una sola obra, y la comunidad lo sabe. Pero hechos como este —tangibles, verificables y con impacto inmediato— representan un respiro para una población cansada de promesas.

Para la Essmar, es un paso técnico.

Para los usuarios, es un alivio.

Para la ciudad, es una señal de que las mejoras progresivas sí pueden transformar el día a día.

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Y mientras el equipo recién instalado sigue empujando el agua con más fuerza, en esa zona de Santa Marta la gente abre la llave con una mezcla de sorpresa y esperanza: esta vez, el agua llegó… y no se fue rápido.


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