
Yuli Cuello murió en el brutal choque de camioneta contra un poste en la glorieta de la Piragua tras una noche de fiesta
La auxiliar contable y madre de dos hijos falleció cuando la camioneta en la que viajaba, presuntamente a alta velocidad y con ocupantes bajo efectos del alcohol, se estrelló violentamente en la Troncal del Caribe. El vehículo quedó destruido y varios pasajeros resultaron heridos.
Yuli Andrea Cuello Vesga murió por el fuerte impacto. La camioneta en la que viajaba terminó convertida en chatarra tras estrellarse violentamente contra un poste metálico en la glorieta de la Piragua, en Santa Marta, poniendo fin de manera brutal a una noche que había comenzado como una celebración.
El impacto no dejó margen para nada. La fuerza del choque destrozó la parte frontal del vehículo y dispersó piezas sobre la vía, mientras el motor quedó reducido a un amasijo de hierro. Yuli Andrea, auxiliar contable y facturadora del sector salud, falleció minutos después.
Dentro del vehículo viajaban varias personas que, según testigos, presentaban signos evidentes de embriaguez. La camioneta se movilizaba a alta velocidad por la Troncal del Caribe cuando perdió el control y terminó incrustada contra la estructura metálica en una de las glorietas más transitadas de la ciudad.
El caos después del impacto
Minutos después del choque, la escena quedó marcada por el caos: heridos siendo auxiliados, sirenas rompiendo la madrugada y curiosos observando el vehículo completamente destruido.
Los demás ocupantes fueron trasladados a centros asistenciales con lesiones de diversa consideración, mientras agentes de tránsito iniciaban las primeras verificaciones para establecer responsabilidades.
La violencia del impacto dejó claro que no se trató de un accidente menor. Fue un choque frontal capaz de detener en seco una vida y cambiar varias más en cuestión de segundos.
El dolor llegó al hospital
Familiares de Yuli Andrea llegaron poco después al centro médico entre lágrimas, incredulidad y reclamos. La noticia cayó como un golpe imposible de asimilar: la mujer alegre, trabajadora y dedicada a sus hijos no regresaría a casa.
Amigos y conocidos la recuerdan como una mujer comprometida con su familia y su trabajo, cuya muerte deja un vacío profundo entre quienes compartían su día a día.
Una tragedia anunciada
El caso vuelve a poner sobre la mesa una realidad repetida en las vías de Santa Marta: alcohol y velocidad siguen siendo una combinación mortal.
Lo que comenzó como una noche de fiesta terminó convertido en luto. Una decisión tomada en segundos bastó para cambiar el destino de varias familias.
Yuli Cuello Vesga salió a celebrar.
Horas después, su nombre pasó a engrosar la lista de víctimas fatales de la imprudencia en las carreteras.
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