Uribe vuelve a Santa Marta para medir fuerzas: busca demostrar que la ciudad sigue siendo bastión uribista


El expresidente llegará este martes a la plaza de la Catedral en plena campaña electoral. Su visita busca reactivar apoyos políticos en la ciudad, impulsar su aspiración al Senado y consolidar respaldo para la candidatura presidencial de Paloma Valencia en medio de un país polarizado.

Álvaro Uribe regresa a Santa Marta para probar si aún tiene calle, respaldo y poder político en una ciudad que durante años fue bandera del uribismo y que hoy vive una disputa abierta por su rumbo electoral. En plena polarización nacional y a semanas de las elecciones legislativas, el expresidente llega a la plaza de la Catedral no solo a hablar: llega a medir fuerzas, recuperar terreno y empujar desde el Caribe la candidatura presidencial de Paloma Valencia.

La cita está programada para este martes 24 de febrero a las 4:30 de la tarde en el corazón del Centro Histórico, donde el exmandatario sostendrá un encuentro abierto con ciudadanos, jóvenes, trabajadores y líderes comunitarios. El objetivo, según su equipo político, es escuchar inquietudes, presentar propuestas legislativas y fortalecer su campaña al Senado de cara a las elecciones del 8 de marzo de 2026.

Pero el trasfondo va más allá de un acto político tradicional.

Una plaza convertida en prueba de poder

La plaza de la Catedral se convertirá en un escenario simbólico para medir el pulso político local. Allí, Uribe buscará demostrar que aún conserva capacidad de convocatoria en una ciudad donde el uribismo tuvo durante años un respaldo significativo.

Mientras simpatizantes preparan banderas y camisetas para recibirlo, otros sectores observan con cautela la visita, conscientes de que cada acto público en esta campaña se ha convertido en una demostración anticipada de fuerzas rumbo a las urnas.

La expectativa no gira solo alrededor del discurso, sino de la respuesta ciudadana.
Cuántos llegan. Quiénes lo acompañan. Qué tan fuerte sigue siendo su influencia.

El impulso a Paloma Valencia

La visita también tiene un objetivo estratégico: fortalecer el respaldo a la senadora Paloma Valencia como apuesta presidencial del uribismo.

Uribe pretende posicionarla como la figura que represente la continuidad ideológica de su movimiento en las próximas elecciones presidenciales. Santa Marta aparece dentro de esa ruta política como una plaza clave para consolidar apoyos en la región Caribe.

El mensaje busca ser claro: reorganizar bases políticas, movilizar votantes y mostrar que el proyecto político sigue vigente.

Un discurso en medio de la confrontación nacional

El regreso del expresidente ocurre en un contexto político marcado por confrontaciones abiertas. En recientes intervenciones, Uribe reconoció haber endurecido sus críticas contra el presidente Gustavo Petro y el senadorIván Cepeda.

A mí se me ha zafado hablar contra Cepeda y Petro…”, afirmó, señalando que sus declaraciones responden a lo que considera fallas en la actual administración nacional.

Ese tono anticipa un discurso fuerte durante su paso por Santa Marta, alineado con una campaña electoral donde la seguridad, la economía y las reformas sociales dominan el debate público.

La ciudad recibe la visita entre entusiasmo y cuestionamientos.

Para sus seguidores, representa el regreso de un líder político que aún despierta lealtades. Para sus detractores, es una muestra más del clima de polarización que atraviesa el país.

Lo cierto es que la presencia de Uribe vuelve a colocar a Santa Marta dentro del tablero político nacional en un momento decisivo, cuando cada aparición pública se interpreta como una señal del rumbo electoral que podría tomar Colombia.

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Este martes, más que un discurso, lo que se pondrá a prueba será algo más simple y más crudo: si el uribismo todavía llena plazas o si ahora solo vive del recuerdo de lo que fue.


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