
Universidad del Magdalena pide concertar aspectos técnicos y prediales antes de avanzar con vía a la Troncal del Caribe
La Unimagdalena reconoce que la obra impulsada por el alcalde Carlos Pinedo es estratégica para mejorar la movilidad de este sector de Santa Marta y asegura que quiere contribuir a su ejecución. Sin embargo, en una carta enviada a la Alcaldía pidió resolver asuntos relacionados con estudios de movilidad, seguridad vial y la eventual utilización de terrenos de la institución.
A pocas horas del acto anunciado por la Alcaldía de Santa Marta para marcar el inicio de la vía “Camino al Río”, un proyecto esperado durante años y que pretende transformar la movilidad alrededor de la Universidad del Magdalena, surgieron asuntos técnicos, jurídicos y prediales que deberán ser resueltos entre el Distrito y la institución de educación superior.
En una carta dirigida este miércoles 30 de septiembre al alcalde Carlos Pinedo Cuello, la Universidad del Magdalena expresó su respaldo a la importancia de la obra, pero solicitó avanzar en una concertación que permita despejar varias inquietudes antes de realizar intervenciones que comprometan terrenos, accesos o infraestructura de la institución.
El documento adquiere relevancia porque “Camino al Río” contempla una inversión anunciada de $34.514 millones y la construcción de 750 metros lineales de doble calzada entre la Troncal del Caribe y la Avenida del Río, atravesando precisamente el sector del acceso principal de la Universidad.
La Alcaldía sostiene que la obra permitirá mejorar la movilidad y descongestionar este punto de Santa Marta. Además de la comunidad universitaria, entre los beneficiarios se encuentran residentes de Villa Universitaria, Villa del Mar, Villa Trinidad, Villa Marina, Piñón 1, Piñón 2 y El Trébol.
Una obra que la Universidad considera necesaria
La carta deja clara una circunstancia que resulta fundamental para entender la discusión: la Universidad del Magdalena no está planteando frenar “Camino al Río”.
Por el contrario, reconoce su importancia estratégica y su potencial para mejorar la conectividad y reorganizar la movilidad de un sector por el que diariamente se desplazan miles de personas. Según la institución, cuando el campus funciona plenamente recibe a más de 20.000 personas por día.
El rector explicó que desde comienzos de 2025 la Universidad participa en reuniones y mesas de trabajo con funcionarios de la Alcaldía y de la Empresa de Desarrollo Urbano de Santa Marta, EDUS, para conocer los alcances de la iniciativa y aportar desde su capacidad técnica.
Sin embargo, después de cerca de año y medio de conversaciones, la Universidad asegura que todavía existen interrogantes que considera necesario resolver.

Entre ellos menciona los estudios de movilidad que soportan el proyecto, la intervención alrededor del acceso principal del campus, la conexión de la nueva carretera con el sistema vial existente y proyectado, las condiciones para peatones y ciclistas, el transporte público, las soluciones hidráulicas, la iluminación y el urbanismo.
La preocupación por los terrenos
El punto más sensible está relacionado con los predios.
De acuerdo con la carta, la obra se desarrollará sobre un lindero de aproximadamente 1.000 metros de la Universidad y la información socializada hasta ahora indicaría que sería necesario disponer de una parte de terrenos pertenecientes a la institución.
La Universidad asegura que todavía requiere conocer formalmente el área exacta que resultaría afectada, el mecanismo que se utilizaría para la gestión predial, la valoración de esos terrenos, las posibles compensaciones y las obras que tendría que realizar posteriormente la institución para adecuar o reconstruir algunos de sus accesos.
El asunto tiene una particularidad: se trata de patrimonio de una universidad pública.
Por esa razón, el rector advierte que cualquier disposición, cesión o afectación de bienes debe cumplir los procedimientos institucionales correspondientes y, dependiendo de su alcance, pasar por las instancias competentes, entre ellas el Consejo Superior.
La Universidad también señala que, según la información que recibió durante las reuniones, el proyecto aparentemente no tendría contemplados recursos para adquirir los predios requeridos, un aspecto sobre el cual pide claridad antes de cualquier intervención en terrenos de su propiedad.
La sorpresa por el anuncio del inicio
La comunicación fue enviada después de que se conociera que la Alcaldía programó para este jueves 1 de octubre, a las 4:00 de la tarde, el acto de inicio de la obra en la carrera 22 con calle 29I-1.
Ese anuncio sorprendió a las directivas universitarias.
“Nuestra preocupación no radica en que el proyecto avance. Por el contrario, queremos que avance y que sea exitoso”, señala la carta.
El planteamiento de la Universidad es que el comienzo de una intervención de esta magnitud debería estar acompañado de la resolución previa de los asuntos que involucren directamente sus terrenos e infraestructura.

Según relata la institución, el pasado 26 de agosto la EDUS realizó una socialización del proyecto después de varios meses sin recibir información actualizada. Posteriormente, el 8 de septiembre, la directora del Programa de Ingeniería Civil de Unimagdalena y experta en movilidad urbana, Yenis López, remitió una comunicación técnica a la EDUS con observaciones y recomendaciones.
La Universidad sostiene que todavía espera información que permita resolver satisfactoriamente esas inquietudes.
Seis puntos sobre la mesa
La carta plantea una hoja de ruta concreta para destrabar los asuntos pendientes sin abandonar el proyecto.
La Universidad solicita presentar y revisar los estudios actualizados de movilidad, especialmente aquellos relacionados con el acceso principal del campus; analizar la seguridad de peatones, ciclistas, transporte público y vehículos particulares; y determinar mediante planos las áreas de propiedad universitaria que eventualmente serían utilizadas.

También pide establecer el procedimiento jurídico, administrativo y financiero para gestionar esos terrenos, incluida su valoración y compensación; determinar las obras adicionales que tendría que ejecutar la Universidad por las modificaciones de sus accesos; y establecer un cronograma que permita realizar las evaluaciones y obtener las autorizaciones institucionales correspondientes.
Un proyecto clave para la movilidad de Santa Marta
Más allá de las inquietudes conocidas ahora, “Camino al Río” representa una de las intervenciones viales importantes proyectadas por la administración de Carlos Pinedo para este sector de la ciudad.
La obra contempla 750 metros de doble calzada y dos box culvert laterales de 850 metros cada uno. Su objetivo es crear una conexión entre la Troncal del Caribe y la Avenida del Río y generar una nueva alternativa para los desplazamientos alrededor de la Universidad del Magdalena.
El proyecto tampoco apareció recientemente. Desde finales de 2025 ya estaba incluido dentro de las iniciativas para las cuales la administración buscaba comprometer vigencias futuras, bajo la denominación de construcción en pavimento rígido de la carrera 22, “Camino al Río”, entre la Troncal del Caribe y la Avenida del Río.
Ahora el desafío será lograr que la ejecución avance mientras Alcaldía, EDUS y Universidad resuelven los asuntos que todavía están sobre la mesa.
La propia Universidad cerró su comunicación reiterando que está dispuesta a trabajar con la administración de Pinedo y aportar sus capacidades académicas y técnicas para encontrar soluciones.
El objetivo, finalmente, parece coincidir entre las partes: que una obra de más de $34.000 millones, llamada a beneficiar a estudiantes, trabajadores, habitantes de los barrios vecinos y miles de conductores, pueda ejecutarse con las garantías necesarias y termine convirtiéndose en la solución de movilidad para la cual fue concebida.
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