
Trump confirma conversación telefónica con Petro y anuncia reunión en la Casa Blanca: “Fue un honor hablar con él”
Minutos después de la llamada con el presidente colombiano, Donald Trump reveló detalles del diálogo, valoró el “tono” de Gustavo Petro y confirmó que ya se preparan arreglos diplomáticos para un eventual encuentro en Washington, pese a las tensiones previas, amenazas de intervención y el retiro de la visa al mandatario colombiano.
La llamada fue breve, pero el mensaje posterior fue contundente. Minutos después de confirmarse la comunicación telefónica con el presidente Gustavo Petro, el mandatario de Estados Unidos Donald Trump decidió hablarle al mundo, no por canales diplomáticos, sino desde su propia trinchera digital.
“Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro”, escribió Trump en su red social Truth Social. En su mensaje, el jefe de Estado estadounidense dejó claro que la conversación abordó de frente los temas más sensibles de la relación bilateral: “la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido”.
No hubo eufemismos. Tampoco disculpas. Pero sí un cambio de tono que no pasó desapercibido. Trump afirmó que agradeció la llamada y el talante del presidente colombiano, y fue más allá al anunciar que espera reunirse con él “próximamente”. Según reveló, el secretario de Estado Marco Rubio y la canciller colombiana Rosa Villavicencio ya adelantan los arreglos necesarios para un encuentro que, de concretarse, tendría lugar en la Casa Blanca.
Una llamada en medio de la tensión
La comunicación se produjo este miércoles 7 de enero, sobre las seis de la tarde, poco antes de que Petro llegara a la Plaza de Bolívar. De acuerdo con lo conocido, la conversación contó con traductor y marcó el primer contacto directo entre ambos mandatarios tras semanas de fricción abierta.
No era un contexto menor. Trump había calificado públicamente a Petro como “muy hostil” y había llegado a sugerir que no descartaba una operación militar en territorio colombiano, similar a la que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el pasado 3 de enero. A eso se sumaron señalamientos reiterados sobre una supuesta lucha “insuficiente” del Gobierno colombiano contra el narcotráfico.
Esa retórica encendió alarmas en Bogotá. El tono de Washington fue leído como una presión directa, con ecos de intervención, que golpeó de lleno la relación bilateral.
El rechazo colombiano
La respuesta institucional no tardó. Este martes 6 de enero, durante una sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, Colombia rechazó las declaraciones de Trump y las calificó como una injerencia inaceptable en su soberanía. El país también repudió las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela, advirtiendo que ese tipo de decisiones vulneran el derecho internacional.
Ese pronunciamiento dejó claro que, más allá de la diplomacia, Colombia no estaba dispuesta a normalizar amenazas ni comparaciones bélicas.
El obstáculo que persiste
Pese al anuncio de una posible reunión, el escenario no está despejado. Petro enfrenta actualmente una dificultad mayor: no puede viajar a Estados Unidos. En septiembre de 2025, Trump le retiró la visa al mandatario colombiano tras su participación en la Asamblea General de la ONU, donde criticó con dureza la política exterior estadounidense, su papel en la región y su postura frente a Gaza.
Ese antecedente sigue siendo una sombra sobre cualquier acercamiento. La llamada bajó la temperatura, pero no borró los conflictos.
Por ahora, lo único cierto es que Trump decidió hablar, fijar su versión y mostrar control del tablero.
PAUTE
AQUÍ
420 px x 450 px
INFO AQUÍ
