Tenía 12 años, armas y antecedentes: murió baleado tras una persecución policial


El menor cayó tras una persecución policial que terminó en un tiroteo en Remedios de Escalada, partido de Tres de Febrero, en Buenos Aires.

Tenía 12 años, antecedentes penales y fotos con armas en redes sociales. Murió dentro de un vehículo baleado tras una persecución policial que incluyó disparos, fuga y abandono. La escena ocurrió de madrugada en Remedios de Escalada y dejó al descubierto una historia incómoda: la de un niño atrapado en el mundo del delito antes de terminar la primaria.

La madrugada del martes 20 de enero terminó en tragedia en el partido de Tres de Febrero, al sur del conurbano bonaerense. Lo que comenzó como un intento de identificación policial derivó en una persecución a alta velocidad, un tiroteo y la muerte del niño.

Todo se inició pasada la medianoche, cuando efectivos policiales detectaron un Fiat Uno Van Fire circulando de manera sospechosa por las calles de Remedios de Escalada. Al recibir la señal de alto, los ocupantes del vehículo no se detuvieron. Por el contrario, aceleraron y desde el interior comenzaron a disparar contra los agentes.

La respuesta policial fue inmediata. El operativo se extendió por varias cuadras, con el vehículo zigzagueando entre autos estacionados, cruzando esquinas a alta velocidad y sembrando pánico entre los vecinos, que escucharon detonaciones y sirenas en plena madrugada.

La persecución terminó en el Barrio de Emergencia Puerta 8. Allí, el auto se detuvo de manera abrupta. Dos hombres adultos descendieron armados y huyeron a pie entre las viviendas del sector, logrando escapar. Dentro del vehículo quedó el cuerpo del menor.

El niño fue identificado como Uriel Alejandro Giménez. Personal del SAME confirmó su muerte minutos después por impacto de bala. En el interior del automóvil fueron halladas varias vainas servidas, elemento clave para la reconstrucción de la secuencia del tiroteo.

Su historial delictivo

Las autoridades aclararon rápidamente que no se trataba de un menor ajeno a los hechos. Fuentes judiciales confirmaron que Uriel tenía antecedentes por encubrimiento desde octubre de 2025, registrados en la comisaría 11 de Tres de Febrero, a pesar de su corta edad.

Tras el hecho, intervino la UFI N.° 6, que caratuló el caso como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Se ordenaron pericias balísticas y técnicas a cargo de la Gendarmería Nacional, mientras un subteniente de la Policía quedó imputado de manera preventiva, a la espera de determinar de dónde provino el disparo fatal.

En paralelo, continúan los operativos para dar con los dos hombres que huyeron del lugar armados y que hasta ahora permanecen prófugos.

Horas después, el impacto del hecho se trasladó a las redes sociales. Familiares y allegados despidieron al menor con mensajes cargados de dolor.

Su hermana escribió: “Mi amor, me dejaste destrozada. Te amo por el resto de mi vida. Descansa en paz”. Otros mensajes decían: “Robate el cielo, chispita”.

Sin embargo, las despedidas generaron una nueva alarma. En varias publicaciones aparecieron fotos y videos donde Uriel lucía armas de fuego, conducía motocicletas y vehículos a gran velocidad, imágenes que contrastan brutalmente con su edad.

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En uno de los videos difundidos en Instagram, se lo ve manejando una motocicleta a toda velocidad, mientras una joven comenta: “Ese día me hiciste asustar”, reflejando una relación cercana y un entorno que normalizaba conductas de alto riesgo.


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