Tendero se negó a dejar que se llevaran una caja de cerveza sin pagar y lo mataron


El hombre de 62 años fue asesinado dentro de su propio negocio en Soledad. Según las primeras versiones, el crimen se habría originado tras negarse a entregar una canasta de cerveza gratis. La Policía Metropolitana de Barranquilla investiga.

A Jorge Rojas Barreras lo mataron por decir que no. Por no regalar una caja de cerveza. Por negarse a entregar gratis lo que vendía para vivir. Ese fue, según las primeras versiones, el detonante del crimen que lo dejó muerto dentro de su tienda la tarde del 31 de diciembre.

El homicidio ocurrió hacia la 1:50 p. m. en el barrio Los Almendros III, en el municipio de Soledad. Rojas Barreras, de 62 años, se encontraba atendiendo su establecimiento, ‘Verduras El Campo’, cuando un particular llegó al lugar y le exigió una canasta de cerveza sin pagarla. La negativa del comerciante habría desatado la furia de su agresor.

La discusión fue breve. No hubo tiempo para negociar ni para huir. Dentro del local, en la carrera 12 con calle 8, el tendero fue atacado y perdió la vida en el mismo espacio donde durante años trabajó para sostenerse.

El cuerpo quedó tendido entre estantes y productos, en plena jornada comercial y a plena luz del día. La escena fue presenciada por vecinos y comerciantes del sector, que salieron alarmados al escuchar lo ocurrido. Muchos no podían creer que una vida se apagara por una exigencia tan absurda como violenta.

Unidades de la Policía Metropolitana de Barranquilla llegaron al lugar, acordonaron la zona y realizaron la inspección técnica del cadáver. Personal de criminalística inició la recolección de elementos materiales probatorios y tomó declaraciones para esclarecer los hechos e identificar al responsable.

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La muerte de Jorge Rojas Barreras generó consternación entre los tenderos del sector, quienes aseguran que trabajar en un negocio de barrio se ha convertido en una actividad cada vez más peligrosa. Temen que la intolerancia, la violencia y la impunidad sigan cobrando vidas por motivos mínimos.

Mientras avanzan las investigaciones, el caso deja una escena difícil de digerir: un comerciante asesinado dentro de su tienda, no por un robo, no por una deuda, sino por negarse a regalar una caja de cerveza. Una vida perdida por un “no”.


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