“Te voy a matar, maldito”: la violenta y retadora reacción de ladrón de casas cuando la comunidad lo detuvo robando


El hombre fue capturado en la madrugada tras intentar robar varios celulares en una vivienda del barrio San José del Cundí, en Santa Marta. Lejos de arrepentirse, insultó y amenazó a los vecinos que alertaron a la Policía. Durante meses, según residentes, había sembrado miedo con robos nocturnos en diferentes barrios.

La madrugada en el barrio San José del Cundí terminó con una escena que muchos vecinos llevaban meses esperando: la captura del hombre al que señalan de tener azotadas varias viviendas de la ciudad.

No fue una detención silenciosa. Fue tensa, violenta y cargada de amenazas.

Te voy a matar, maldito hijo de perra”, le dijo el sujeto al hombre que lo redujo mientras llegaban los uniformados de la Policía Metropolitana de Santa Marta. No hubo arrepentimiento. Solo insultos, rabia y advertencias de que volvería a buscar a quien lo delató cuando recuperara la libertad.

El hombre fue sorprendido en plena madrugada cuando, según las autoridades, intentaba robar varios teléfonos celulares dentro de una vivienda del sector.

Su plan era el mismo de siempre: entrar rápido, tomar lo que encontrara y desaparecer en la oscuridad.

Pero esta vez algo salió mal.

Los moradores se percataron de su presencia y alertaron a la Policía. En cuestión de minutos, el barrio pasó de la quietud de la madrugada a una persecución improvisada entre patios, callejones y viviendas.

El sujeto corrió intentando escapar. Saltó cercas, atravesó patios y trató de perderse entre las casas. No lo logró.

En medio de la carrera terminó cayendo en el patio de otra vivienda donde finalmente fue alcanzado por los uniformados. Ahí terminó su fuga.

La captura quedó grabada en varios videos tomados por residentes que salieron a observar lo que ocurría. Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en grupos de WhatsApp del sector, donde desde hace semanas ya rondaban fotografías del mismo hombre señalado por múltiples robos.

Según la comunidad, no era un desconocido. Su rostro ya había sido identificado en cámaras de seguridad instaladas en varias viviendas de Santa Marta.

En el barrio Villa Alejandría, por ejemplo, fue captado cuando ingresó silenciosamente por el patio de una casa. Caminó con tranquilidad dentro de la vivienda mientras los residentes dormían. En el recorrido tomó agua, revisó espacios y se llevó comida, objetos de valor y una bicicleta.

El mismo patrón, dicen los vecinos, se repitió en el sector de El Cundí.

Las denuncias en redes y grupos de WhatsApp comenzaron a multiplicarse. En las imágenes de seguridad aparecía siempre el mismo hombre merodeando viviendas durante la madrugada.

Los residentes aseguran que el sujeto sería consumidor de droga y que suele cargar un cuchillo, lo que aumentaba el temor de que alguno de los robos terminara en una tragedia.

Por eso la reacción durante su captura fue tan fuerte.

Cuando la Policía lo redujo, varios vecinos salieron de sus casas para confirmar que, finalmente, el hombre que durante meses había sembrado zozobra en el sector estaba detenido.

Pero lo que ocurrió después encendió aún más la indignación.

Según los testimonios de quienes presenciaron el procedimiento, el capturado reaccionó de manera agresiva, lanzó insultos contra los residentes y lanzó amenazas directas contra quienes alertaron a las autoridades.

Uno de los vecinos relató que el hombre gritaba que regresaría a buscarlos cuando saliera libre.

Esa advertencia es precisamente lo que hoy mantiene inquietas a varias familias del sector.

Para muchos habitantes del barrio, la captura representa un alivio momentáneo, pero también una preocupación latente.

Ese hombre tenía azotado el barrio”, comentaban algunos residentes mientras observaban el procedimiento policial.

La comunidad teme que, si recupera la libertad, pueda tomar represalias contra quienes ayudaron a alertar a las autoridades.

Por ahora, el detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, que deberá definir su situación legal mientras avanzan las investigaciones sobre los robos que se le atribuyen en distintos sectores de la ciudad.

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Mientras tanto, en San José del Cundí y en otros barrios de Santa Marta donde su rostro ya circulaba en cámaras de seguridad, queda una pregunta que nadie se atreve a ignorar: si vuelve a salir, ¿volverá también la zozobra?


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