“Si lo ven, tómenle una foto”: madre busca sola a su hijo desaparecido en el mar tras el fin de los operativos oficiales


Han pasado tres meses desde la desaparición de Mateo Arias Pedraza en el mar de Puerto Colombia. Mientras las autoridades suspendieron la búsqueda hace más de dos meses, su madre recorre pueblos costeros siguiendo pistas falsas y exigiendo pruebas reales para encontrarlo.

El Estado dejó de buscarlo, pero su mamá sigue recorriendo playas, preguntando en pueblos costeros y persiguiendo cualquier pista que pueda acercarla a su hijo.

Dubis Pedraza ya perdió la cuenta de las veces que ha salido con la esperanza de encontrar a Mateo Arias Pedraza, el joven de 19 años desaparecido en el mar a la altura del muelle de Puerto Colombia hace tres meses.

Mientras los operativos oficiales terminaron y los organismos de socorro cerraron el caso hace más de dos meses, ella decidió continuar sola.

Con fotografías en la mano, llamadas constantes y publicaciones en redes sociales, convirtió su vida en una búsqueda permanente que hoy avanza entre rumores, falsas alertas y recorridos agotadores por distintos puntos de la región Caribe.

La búsqueda llegó hasta Palomino

El pasado 24 de mayo, Dubis viajó hasta el corregimiento de Palomino después de recibir información de varias personas que aseguraban haber visto a Mateo caminando por la zona.

La esperanza volvió a encenderse.

Empacó, se trasladó hasta la costa y durante cuatro días recorrió calles, playas y sectores cercanos preguntando por su hijo. Habló con residentes, revisó lugares señalados por ciudadanos y siguió cada versión que llegó hasta su teléfono.

Pero todo terminó igual que muchas otras veces: sin resultados. No encontró rastros de Mateo.

Las falsas pistas comenzaron a destruirla

Con el paso de los días, la madre empezó a enfrentar otro problema: las pistas falsas.

Personas que llaman diciendo haber visto al joven en distintos municipios, mensajes sin pruebas y versiones sin fundamento terminaron desgastando física y emocionalmente cada recorrido que ella organiza por su cuenta.

Cada traslado además de gastos económicos, le generaba frustración y lágrimas al no encontrar absolutamente nada.

Por eso tomó una decisión radical.

Ahora, cualquier información que llegue sobre el posible paradero de Mateo deberá venir acompañada de pruebas reales. Fotografías. Videos. Algún elemento que permita confirmar que verdaderamente se trata de él antes de movilizarse nuevamente.

Por favor, les pido con toda mi alma. Si lo ven, avísenme, háganle un video, una foto”, expresó la mujer mientras continúa liderando la búsqueda.

Una madre sola frente al mar

La desaparición de Mateo Arias Pedraza terminó convirtiendo a Dubis en investigadora, rastreadora y vocera del caso.

Sin apoyo operativo permanente de las autoridades, ella misma coordina llamadas, verifica reportes y organiza desplazamientos a diferentes sectores costeros donde alguien asegura haber visto al joven.

Cada pista abre una pequeña esperanza.

Cada viaje fallido vuelve a golpearla.

La falta de respuestas también comenzó a aumentar la angustia de familiares y personas cercanas, quienes sienten que el caso poco a poco fue quedando en el olvido institucional mientras la incertidumbre sigue creciendo alrededor de lo que realmente ocurrió en el mar aquel día de la desaparición.

Las redes sociales se volvieron su principal herramienta

Ante la falta de resultados, Dubis decidió concentrar gran parte de la búsqueda en plataformas digitales.

Su objetivo ahora es lograr que el caso siga circulando masivamente para ampliar el rango de vigilancia ciudadana y conseguir información verificable que permita orientar mejor los recorridos.

Cada publicación representa una posibilidad.

Cada compartido puede convertirse en una pista.

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Mientras tanto, la imagen que sigue repitiéndose es la de una madre caminando sola por pueblos costeros, preguntando por su hijo desaparecido y aferrándose a cualquier señal que le permita romper tres meses de incertidumbre y silencio.


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