Se volaron, disfrutaron y regresaron: 8 presos volvieron tras fuga masiva en La Norte, pero los más peligrosos siguen libres


Ocho de los 34 reclusos que escaparon del Centro Transitorio Norte regresaron por su cuenta ante las autoridades. Mientras algunos pidieron perdón, los perfiles más peligrosos siguen prófugos, algunos ya fuera de la ciudad y otros escondidos en la Sierra Nevada.

Se fueron sin permiso. Y volvieron como si nada. Ocho de los 34 reclusos que protagonizaron la fuga masiva en el Centro Transitorio Norte de Santa Marta regresaron por voluntad propia. Llegaron con abogados, la cabeza agachada y un discurso de arrepentimiento que contrasta con lo que hicieron mientras estuvieron libres: ir a la playa, visitar a sus familias y moverse con tranquilidad por fuera de las rejas. No regresaron con prontitud. Se tomaron su tiempo. El regreso de estos internos, aunque representa un alivio parcial para las autoridades, deja al descubierto una realidad más incómoda: los más peligrosos no han vuelto. Y no parecen tener intención de hacerlo.

La fuga ocurrió en medio de un motín que se extendió por más de doce horas, dejó un muerto, ocho heridos —entre ellos policías— y terminó con 34 hombres rompiendo el control del centro de reclusión. Desde entonces, la ciudad quedó en alerta.

Los que regresaron no eran, en su mayoría, los de mayor peso criminal.

Entre ellos están Edwin Emilio Correa Pimienta, procesado por hurto agravado; Albert Jair Pinto, con procesos inactivos; Cristian Montero Torres, por constreñimiento ilegal; Donis Navarro Domínguez y Julio César Martínez Ariano, este último por porte de drogas. Todos deberán ahora responder también por el delito de fuga de presos.

Uno de ellos ni siquiera volvió a Santa Marta: se entregó en Barranquilla, ante la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía.

Pero mientras unos regresaban, otros se perdían.

De los 26 que siguen prófugos, varios tienen perfiles mucho más graves. Según información de las autoridades, algunos ya habrían salido de la ciudad y otros estarían refugiados en la Sierra Nevada, retomando vínculos con estructuras criminales como las Autodefensas Conquistadores de la Sierra.

No son casos menores. Entre los evadidos hay hombres señalados de extorsión, distribución de drogas y homicidios. Es decir, actores activos en las economías ilegales que golpean a Santa Marta. Y ahora están otra vez en la calle.

Las autoridades mantienen operativos en distintos puntos de la ciudad y zonas rurales, intentando cerrar un cerco que, por ahora, sigue abierto. La recompensa de hasta cinco millones de pesos busca incentivar información que permita ubicarlos. Pero el daño ya está hecho.

Lea aquí: Cayó red de los “brujos”, estafaban con rituales y trámites falsos mientras movían dinero ilícito

Porque mientras unos regresaron a enfrentar la justicia, otros aprovecharon la fuga para volver al mismo lugar del que nunca quisieron salir: el crimen.


¿Quieres pautar

con nosotros?