Se salvó de atentado donde le mataron a la mujer, pero sicarios volvieron y esta vez no fallaron


El alacrán que había sobrevivido a un atentado sicarial en 2023 en el que murió su esposa, fue asesinado a tiros la tarde del 25 de diciembre en un estadero del barrio San Jorge, en Santa Marta. Dos años después, sus agresores regresaron y esta vez no fallaron.

Jair Ortiz Vélez sabía que la muerte ya lo rondado una vez. Desde mayo de 2023 cargaba con una culpa que no se le quitó más: en el atentado del que salió con vida, quien terminó muerta fue su esposa, Yesenia Montes, cuando intentó ayudarlo a entrar a su casa mientras lo perseguían a bala. Desde entonces, Jair vivió con miedo, pero también con la certeza de que aquello no había quedado saldado.

Durante casi dos años se cuidó. Salía poco, evitaba sitios públicos, trabajaba como mecánico y procuraba no “dar papaya”. Caminaba con la desconfianza del que sabe que alguien, en algún lugar, sigue esperando el momento. Con el paso del tiempo bajó la guardia. Pensó que el problema había quedado atrás y volvió a verse en la calle con la tranquilidad de quien cree que ya no lo están buscando.
Pero sus verdugos no olvidaron.

La tarde del 25 de diciembre, Jair llegó a un establecimiento de bebidas ubicado en el sector de la carrera 14 con la vía alterna, en el barrio San Jorge, al norte de Santa Marta. Estaba compartiendo cuando hombres armados lo sorprendieron. No le hablaron. No le dieron oportunidad de reaccionar. Le dispararon por la espalda, directo, para no repetir errores del pasado.

Jair cayó sin vida en el lugar. El ataque sembró el pánico entre clientes y vecinos, que corrieron a refugiarse mientras los sicarios huían. Minutos después, unidades de la Policía acordonaron la escena e iniciaron las labores judiciales.

El atentado donde le mataron a la mujer

El crimen revivió un episodio que en el barrio San Jorge nadie olvidó. El 2 de mayo de 2023, Jair había corrido desesperado por las calles mientras le disparaban. Alcanzó a llegar a su vivienda gracias a la ayuda de su esposa, quien recibió un impacto cuando intentaba cerrar la puerta. Gravemente herida, fue trasladada a una clínica, pero murió antes de recibir atención médica. Él sobrevivió… hasta ahora.

Lea también: Tenía 16 años, amaba el fútbol y murió regresando a casa, tras chocar violentamente con una motocicleta que se le atravesó

Familiares llegaron al lugar del asesinato destrozados. Lo abrazaron en el suelo, lloraron y repetían que no era una mala persona. Sin embargo, la realidad fue más dura: con quien o quienes Jair tuvo cuentas pendientes no perdonaron ni olvidaron. Esperaron el momento exacto y lo ejecutaron.

Así, dos años después de haber escapado de la muerte y de haber perdido a su compañera en el intento, Jair Ortiz Vélez terminó pagando con su vida una deuda que nunca se cerró. El 25 de diciembre, mientras muchos celebraban, en San Jorge la violencia volvió a pasar factura.


¿Quieres pautar

con nosotros?