Santa Marta sin motos en Año Nuevo: la ciudad se vuelve a blindar para evitar tragedias viales


Desde la tarde del 31 de diciembre y hasta el 2 de enero, está prohibida la circulación de motocicletas en Santa Marta. La medida busca frenar accidentes y desorden vial; quien no cumpla enfrentará multa e inmovilización.

Santa Marta entra al cierre de año con una restricción tajante: las motos no ruedan. La Secretaría de Movilidad y Transporte del Distrito reiteró que está prohibida la circulación de motocicletas y vehículos similares durante las celebraciones de fin de año, una medida que ya dejó decenas de vehículos inmovilizados en Navidad y que ahora se refuerza para el 31 de diciembre y el 1 de enero.

La restricción quedó establecida en el Decreto N.° 540 del 23 de diciembre de 2025 y aplica para motocicletas, motociclos, mototriciclos, motocarros y cuatrimotos. La prohibición rige desde las 6:00 de la tarde del 31 de diciembre de 2025 hasta las 4:00 de la tarde del 2 de enero de 2026.

Desde la Secretaría de Movilidad y Transporte de Santa Marta advirtieron que la medida no es simbólica. Durante los días 24 y 25 de diciembre, en medio de operativos de control, numerosas motocicletas fueron inmovilizadas luego de que sus conductores ignoraran la restricción, evidenciando que el incumplimiento tiene consecuencias inmediatas.

Una ciudad en alerta máxima

Las autoridades insisten en que la decisión responde a un escenario crítico: alto flujo vehicular, consumo de alcohol, visitantes y un historial de accidentes que se repite cada fin de año. El objetivo, recalcan, es prevenir muertes y reducir conductas de alto riesgo en las vías de Santa Marta.

Quien sea sorprendido violando la restricción deberá pagar una sanción equivalente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes (SMLDV), además de enfrentar la inmovilización del vehículo, tal como lo establece la normativa de tránsito.

El decreto contempla excepciones específicas, descritas en su artículo 2, para casos autorizados. Sin embargo, la Secretaría fue clara en que estas no son generales ni automáticas, y deben cumplir los requisitos establecidos para evitar sanciones.

Lea aquí: A tomarse las calles: 63 nuevos policías llegan a Santa Marta con la orden de reforzar la seguridad

El mensaje final de la autoridad es directo y sin rodeos: respetar la restricción no es un capricho administrativo, sino una medida para proteger la vida. En una ciudad que recibe el nuevo año con miles de personas en la calle, el control vial se convierte en una línea delgada entre la celebración y la tragedia.


¿Quieres pautar

con nosotros?