Recuperación de la EBAR Norte entra en su etapa final con la llegada de nueva pieza: se acerca el fin de rebosamientos de alcantarillas


A Santa Marta llegó ya el manifold definitivo para reparar el sistema sanitario, componente esencial que permitirá fortalecer la capacidad hidráulica del sistema sanitario y avanzar hacia una solución estructural a los rebosamientos de aguas residuales que por años afectaron el Centro Histórico y varios barrios tradicionales.

La alcaldía de Carlos Pinedo asegura estar cerca de cerrar uno de los capítulos más críticos del sistema de alcantarillado de la ciudad.

La llegada del manifold definitivo a la Estación de Bombeo de Aguas Residuales —EBAR Norte— marca un nuevo avance en una obra que busca detener, de manera estructural, los desbordamientos que durante décadas evidenciaron el deterioro de la infraestructura sanitaria.

La pieza que conecta todo el sistema

El nuevo manifold no es un componente menor. Es el corazón operativo que conecta las bombas de la estación con la línea de impulsión que transporta las aguas residuales hacia el emisario submarino.

Sin esa conexión eficiente, el sistema falla.

Construido en hierro dúctil, con un diámetro interno de 1.100 milímetros y un espesor de 20 milímetros, el equipo fue diseñado para soportar condiciones extremas de operación y resistir la agresión química propia del manejo de aguas residuales.

La estructura incluye tuberías de impulsión de 24 pulgadas y siete posiciones para bombas, seis de ellas activas y una reservada para futuras ampliaciones, permitiendo aumentar la capacidad hidráulica conforme crezca la ciudad.

Expertos del proyecto señalan que esta pieza garantizará mayor confiabilidad operativa y reducirá los riesgos de fallas que históricamente provocaron emergencias sanitarias.

Un sistema que llevaba casi tres décadas sin mantenimiento

El deterioro de la EBAR Norte no ocurrió de un día para otro.

Según el Distrito, la infraestructura sanitaria llevaba más de 28 años sin mantenimiento estructural significativo, acumulando desgaste técnico y operativo que terminó reflejándose en rebosamientos frecuentes y afectaciones a la salud pública.

El alcalde Carlos Pinedo Cuello aseguró que la intervención busca resolver un problema histórico que impactó tanto la calidad de vida de los samarios como la imagen turística de la ciudad.

“Estamos dando pasos históricos para solucionar los rebosamientos de aguas residuales que durante años afectaron la salud y la imagen de Santa Marta”, afirmó el mandatario durante la entrega del componente.

80 % de avance y cuenta regresiva

Con la llegada del manifold, la obra alcanza un 80 % de avance físico, consolidándose como uno de los proyectos más relevantes en materia de saneamiento básico para la capital del Magdalena.

La instalación de la estructura está prevista para esta semana, etapa clave para iniciar la fase final de optimización del sistema.

El objetivo, según el cronograma oficial, es garantizar una operación estable durante los próximos 25 años, aumentando la capacidad hidráulica y reduciendo las emergencias asociadas al colapso del alcantarillado.

Más que una obra, una deuda histórica

Según el alcalde, Carlos Pinedo, la rehabilitación de la EBAR Norte representa algo más que una intervención técnica.

“Es el intento de resolver una deuda urbana acumulada durante décadas, en una ciudad donde el crecimiento superó la capacidad de su infraestructura sanitaria”.

Si el sistema funciona como está proyectado, Santa Marta podría comenzar a dejar atrás una de sus postales más incómodas: calles inundadas por aguas negras en pleno corazón turístico.

Por ahora, el manifold ya está en sitio.

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Y con él, la promesa de que un problema que parecía permanente empiece, finalmente, a desaparecer.


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