
Pulso entre empresas de transporte abarata el viaje: pasaje Santa Marta–Ciénaga cae a $5.000
Un desacuerdo entre empresas de transporte en la ruta Santa Marta–Ciénaga provocó una reducción inesperada en la tarifa del pasaje, que pasó de 7.000 a 5.000 pesos. La decisión de Transporte Sensación, tras fracasar un intento de concertación con su competidora, desató una competencia directa que hoy beneficia a miles de usuarios, aunque amenaza con una nueva crisis en el servicio.
El acuerdo se rompió y el bolsillo del pasajero ganó. Lo que comenzó como un intento empresarial por subir tarifas terminó convertido en una guerra comercial que obligó a bajar el precio del pasaje hasta niveles que nadie esperaba. Mientras las empresas no logran ponerse de acuerdo, miles de viajeros entre Santa Marta y Ciénaga pagan hoy menos por movilizarse.
El pulso entre transportadoras dejó una escena poco común: buses llenos, usuarios celebrando y empresas compitiendo peso a peso por los pasajeros.
A partir de la fecha, el pasaje quedó en 5.000 pesos, una reducción drástica frente a los 7.000 que ambas compañías habían intentado fijar semanas atrás.
El acuerdo que nunca se sostuvo
Según explicó la empresa Transporte Sensación, existía un acuerdo verbal entre las compañías para establecer la tarifa en 7.000 pesos, argumentando que durante dos años no se habían realizado incrementos pese al aumento del combustible, los costos operativos y el ajuste del salario mínimo.
La intención era estabilizar el servicio y equilibrar gastos. Pero el pacto duró poco.
Sensación decidió aplicar primero un descuento dirigido a estudiantes universitarios que viajan después de las 9:00 de la noche, reduciendo el pasaje a 6.000 pesos para quienes presentaran su carné. La medida buscaba responder a problemas de seguridad y movilidad nocturna denunciados por jóvenes que regresan a Ciénaga. Ese movimiento rompió el equilibrio.
La guerra del pasaje
La reacción fue inmediata. La empresa Coolibertador redujo la tarifa general a 6.000 pesos para todos los usuarios, entrando de lleno en competencia directa. Lo que siguió fue un intento fallido por frenar la escalada.
Transporte Sensación solicitó la mediación de Intraciénaga para evitar una llamada “guerra del centavo”, pero la reunión convocada no se realizó debido a la inasistencia de la empresa competidora, según denunciaron sus directivas.
Sin diálogo y sin acuerdo, la decisión fue radical: bajar aún más el precio.
Así nació la nueva tarifa de 5.000 pesos, vigente mientras las empresas intentan —sin éxito hasta ahora— llegar a un punto de equilibrio.
Usuarios: los únicos ganadores, por ahora
Los pasajeros reconocen que el ahorro diario representa un respiro en medio del alto costo de vida.
Para quienes viajan todos los días por trabajo o estudio, la reducción significa hasta 80.000 pesos menos al mes en gastos de transporte.
Pero detrás del alivio aparece una preocupación.
Expertos del sector advierten que las guerras tarifarias suelen tener efectos secundarios: reducción en mantenimiento, presión financiera sobre las empresas y deterioro progresivo del servicio si la competencia se prolonga.
Un conflicto que apenas comienza
Aunque Transporte Sensación reiteró su disposición a dialogar ante el Ministerio de Transporte o la Secretaría de Tránsito, la disputa sigue abierta.
Sin concertación, la ruta Santa Marta–Ciénaga podría entrar en una espiral de competencia donde cada rebaja obligue a otra aún mayor.
Hoy el pasajero paga menos.
Mañana, advierten algunos actores del sector, el costo podría trasladarse a la calidad del servicio o a la estabilidad del sistema de transporte.
Por ahora, la realidad es simple: el desacuerdo empresarial terminó haciendo lo que ninguna política pública había logrado recientemente. Bajar el pasaje.
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