
“Pensé que me moría”: la milagrosa historia del joven que sobrevivió a una puñalada que le atravesó el ojo
El joven samario fue atacado cuando intentó defender a su hermana en una riña en el barrio San Jorge. Tras casi nueve días hospitalizado y una compleja cirugía, logró sobrevivir a una lesión extrema que comprometía su ojo y el paladar. Hoy, fuera de peligro, asegura que está vivo “por la gracia de Dios” y agradece a los médicos que lograron salvarle la vida.
El cuchillo entró por el ojo y atravesó su rostro hasta alcanzar el paladar. Durante varios días, todos pensaron lo peor: que Jorge Rosado no sobreviviría. Pero sobrevivió y pudo contar la experiencia. El joven samario volvió a hablar después de casi nueve días de hospitalización para recordar el momento que casi le cuesta la vida. El ataque ocurrió el pasado 28 de febrero en el barrio San Jorge, cuando intervino en una discusión para defender a su hermana. En medio del altercado, el hombre con quien ella tenía el problema sacó un cuchillo y lo atacó directamente. La puñalada fue brutal.
El arma se incrustó en el ojo de Rosado y penetró hasta la boca, una lesión que generó pánico entre quienes presenciaron la escena y que de inmediato hizo temer por su vida y por la posibilidad de que quedara ciego o con secuelas irreversibles.
Durante horas, el pronóstico fue incierto.
Rosado fue trasladado de urgencia a un centro médico donde los especialistas tuvieron que intervenirlo quirúrgicamente para retirar el arma y estabilizar los daños que comprometían su ojo y parte del paladar. La operación era compleja y el riesgo era alto.
Sin embargo, el resultado sorprendió incluso a los propios médicos. La cirugía fue exitosa.
A partir de ese momento comenzó una lenta recuperación bajo estricta vigilancia médica.
Durante casi nueve días permaneció hospitalizado mientras su familia vivía jornadas de angustia esperando noticias sobre su evolución.
Con el paso de los días, la esperanza comenzó a aparecer.
El joven respondió al tratamiento, su estado se estabilizó y finalmente los especialistas confirmaron que estaba fuera de peligro. Contra todos los pronósticos iniciales, Rosado no perdió la visión y logró superar una herida que parecía imposible de sobrevivir.
Hoy, ya recuperado, recuerda esos momentos como los más difíciles de su vida.
“Fueron momentos de mucho miedo e incertidumbre. Por un momento pensé que no iba a sobrevivir, pero me aferré a Dios. Gracias a Él hoy puedo decir que estoy bien y fuera de peligro”, expresó.
Su madre también habló después de superar los días más duros.
Con evidente emoción agradeció a los médicos y al personal de salud que atendieron a su hijo durante todo el proceso.
“Gracias por lo que hicieron por la vida de mi hijo”, manifestó.
Ahora, Jorge Rosado deberá continuar con controles médicos y cuidados mientras termina de recuperarse completamente. Pero lo más grave ya pasó.
Una riña que duró apenas segundos estuvo a punto de dejarlo sin un ojo… o de quitarle la vida.
Hoy, contra todo pronóstico, sigue vivo para contarlo.
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